Honduras
El sentimiento de derrota que siguió al resultado 0-2 de Honduras contra Costa Rica tuvo su ribete más trágico para los familiares de dos hombres que resolvieron a tiros los comentarios posteriores al publicitado fracaso de la Selección Nacional. Uno murió, el otro lucha por sobrevivir.
Néstor Antonio Reyes Gradiz, de 27 años resultó muerto de varios balazos, mientras que Olvin Isidro Torres lucha por su vida en un hospital capitalino, luego que los hombres resolvieron sus discordias mediante las balas.
El hecho se produjo en la madrugada de ayer, en las calles del barrio El Arenal de Danlí. Todos comentaban acaloradamente la derrota frente a los ticos.
Según la policía, los dos se reunieron en un centro llamado “El Lugar Tranquilo”, aunque realmente no hizo acopio a su nombre.
En ese lugar estuvieron bebiendo y luego de la derrota de la Selección Nacional iniciaron una balacera.
La disputa
Uno de los hombres decidió marcharse, pero el otro lo siguió y luego de unos minutos se desató la tragedia que dejó muerto a Néstor Antonio Reyes Gradiz, quien presentaba heridas en el abdomen con probable daño en pulmones y corazón, según la primera observación del forense.
El desenlace fatal se produjo frente a un “merendero” llamado Altos de El Arenal.
Aunque hay un testigo protegido, el incidente es todavía muy confuso y las autoridades aún no identifican quién se marchó de “El Lugar Tranquilo” y quién salió en su persecución.
Tampoco se ha ofrecido detalles acerca de quién inició la disputa.