Honduras
Es una mezcla de sangre, dinero y venganza.
La sombra de la muerte denominada sicariato se ha convertido en una de las actividades delictivas con mayor auge en el país. Las cifras lo demuestran.
Según un informe del Observatorio de la Violencia, durante 2008 unas 1,621 personas perdieron la vida a manos de sicarios, cifra que representa el 36.2 por ciento de las muertes violentas que ocurrieron en el país en ese período.
Pero, ¿qué perfil tiene un sicario?, ¿busca solo el lucro?, ¿cuál es la manera de operar?, ¿se puede evitar ser víctima de estos delincuentes? son solo algunas de las interrogantes que están en el aire.
¿Quiénes son?
Un sicario es una persona que mata por encargo a cambio de un precio, estas personas tienen una particular crueldad para asesinar, incluso, terceras personas con tal de llevar a cabo su cometido, sin importar si son adultos o niños.
Según información de fuentes policiales obtenida por EL HERALDO, por lo general usan motocicletas para escabullir el embotellamiento vehicular y de esta manera evitar ser capturados.
Usualmente son dos los que hacen el trabajo encomendado: uno que conduce y el otro que es quien liquida.
En casos muy inusuales usan vehículos automotor de lujo y en otros de doble tracción, o sea un carro pesado tipo 4X4.
Algunas veces cuando la persona es muy importante dos de los sicarios se transportan en motocicletas mientras que unos metros atrás son seguidos por otros compañeros que van a bordo de un vehículo.
¿Qué equipo usan?
Los sicarios usan motocicletas tipo 250 ó 350 similares a las utilizadas en competencias, ya que son altas y pueden subirlas a una acera sin ningún problema.
Se cubren el rostro con casco y, en pocas ocasiones, con pasamontañas. Usan lentes para no dar a conocer su identidad.
También usan armas de grueso calibre aunque las preferidas son las de calibre nueve milímetros y en pocas ocasiones las AK-47.
La industria del sicariato se ha desatado en el país, según fuentes, debido a que el narcotráfico también se ha incrementado y las bandas pelean territorio por lo que utilizan personas sin sentimientos y que no tienen el sentido del valor de la vida humana para que aniquile a su competencia.
Según las fuentes policiales consultadas por EL HERALDO, los sicarios suelen cobrar hasta 500 lempiras por matar a una persona, sin embargo, también se conoce que algunos tasan el precio de acuerdo con la persona a la que hay que aniquilar.
Según fuentes policiales, los sicarios son contratados por los altos jerarcas del narcotráfico y también son utilizados por personas ajenas que desean cobrar alguna venganza familiar o en el más sencillo de los casos, por enemistad personal.
Por lo general, los sicarios trabajan con los principales distribuidores de drogas por lo que tienen un jefe, quien les dice a quién tienen que matar.
Pero cualquiera que sea la causa, la realidad es que esta abominable actividad ilícita sigue cobrando la vida de personas inocentes y la policía aún no gana la guerra en contra de este actividad delincuencial.
Capturados
La policía ha logrado la captura de algunos sicarios, la cifra exacta se desconoce, pero son muy pocos ya que la mayoría siempre escapa de la escena del crimen.
Algunos de los sicarios capturados son novatos en la actividad por lo que cometen algún error que les cuesta la libertad, pero también se ha dado el caso que a la hora de ser presentados a los tribunales de justicia quedan libres porque no hay pruebas en su contra.
En los últimos meses las víctimas de los sicarios han sido empresarios, comerciantes y, hasta políticos.
Recomendaciones
Para tratar de evitar ser sorprendido por este tipo de personas es recomendable cambiar de rutas al dirigirse a casa o al trabajo.
Esto debido a que los sicarios estudian el movimiento de sus víctimas, así como los horarios. No salga siempre a la misma hora, evite hacer una rutina.
Estar alerta de cuando se acerca una motocicleta en la que se conduzcan dos individuos a bordo, siempre vea por el retrovisor, no saque la cabeza por la ventana, es preferible conducirse con ella cerrada.
Estar pendiente de observar quién va detrás de usted ya sea en carro o abordo de motos, si ve que lo están siguiendo acérquese a una posta policial y reporte el hecho.