Honduras
Evidencias que podrían determinar su participación en los últimos secuestros incautó la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación (DNSEI) durante un operativo ejecutado en las celdas de dos presuntos cabecillas de bandas que guardan prisión en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto.
Entre lo decomisado hay tres teléfonos celulares, dos chips, una agenda telefónica que será revisada para establecer si aparecen o no números de familiares de víctimas de secuestros, entre otros.
También hallaron una lista de armas de alto calibre que podría estar vinculada al tráfico de material bélico.
Sorpresiva operación
A raíz de la ola de los últimos secuestros y una serie de averiguaciones que realiza el Grupo Especial Antisecuestros (Geas) de la DNSEI), un equipo del cuerpo policial se desplazó al principal centro penitenciario del país a realizar allanamientos en cuatro módulos que albergan a cabecillas de bandas de plagiarios.
En el módulo de Diagnóstico, en la celda del recluso Juan Humberto Carbajal, alias “Juan Pistola” y en la de Leopoldo Quintero, los policías lograron encontrar tres aparatos móviles y chips, que supuestamente, han sido utilizados en el reclusorio para negociar en los últimos secuestros.
En el listado de armas que halló la DNSEI se detallan 165 fusiles M-16, 165 misilñes RPG con lanza granadas y mirador, 10 piezas M-60, 10 piezas de RPG.7 y material explosivo, entre otros.
La policía investiga si estos internos considerados de alta peligrosidad pidieron este armamento para ejecutar una fuga masiva o si están metidos en tráfico de armas.
Un oficial afirmó que el objetivo principal del operativo era confiscar los teléfonos y los chips para analizarlos y verificar si más de alguno de los aparatos se ha utilizado en la negociación de secuestros.
“Aquí están negociándose bastantes secuestros y eso es lo que queremos confirmar con lo decomisado hoy”, expresó.