Honduras
El respeto que debería de haber entre maestro y alumna es una obligación y el no cumplirla es una violación a los derechos humanos.
Este es el caso de siete menores de edad, no videntes, que viven en la Escuela para Ciegos Pilar Salinas, quienes fueron manoseadas en varias ocasiones por el ex director docente, Melvin Alvarado Diaz.
El ahora imputado se presentó ayer en los juzgados de lo penal para comenzar el proceso judicial por suponerlo responsable de los delitos de maltrato por transgresión y actos de lujuria en contra de las siete niñas.
En la primera fase del proceso judicial a Díaz, se le dictaron medidas sustitutivas de prisión, que consisten en presentarse a firmar los libros de asistencia de los juzgados una vez por semana, no acercarse a las afectadas y no salir del país.
Pero no será sino hasta el uno de abril cuando se conocerá la suerte de Díaz, pues en esa fecha se realizará la audiencia inicial donde la Fiscalía y la defensa presentarán las pruebas del caso, una vez terminada la audiencia se puede dictar un auto de prisión y prisión preventiva y ser enviado a la Penitenciaría Nacional, o un sobreseimiento provisional, en otros de los casos, un auto de prisión con medidas sustitutivas.
Según expediente judicial, el 24 de agosto del 2008, la Fiscalía de los Derechos Humanos comenzó la investigación sobre el caso e indagó sobre la posible responsabilidad de Díaz en las acusaciones que se le hacían.
Dentro de la investigación se tomó el testimonio de las afectadas quienes aseguraron haber recibido manoseos por parte de su ex maestro y estos actos eran constantes pero que tenían miedo de contarle a alguien lo que sucedía.
Hasta que en una ocasión y cansadas de los supuestos abusos de Díaz, las menores le contaron a la ahora diputada Dayana Martínez lo que pasaba y ésta interpuso la denuncia, refiere el requerimiento presentado por la Fiscalía.
Según relato de los testigos, el imputado aprovechaba las horas de la noche para cometer sus fechorías y tocar a las menores.
Las afectadas cambiaron su comportamiento con él ya que le habían tomado miedo, explica el testigo.
Por su parte, la Fiscalía aseguró que las investigaciones continúan para recabar más pruebas de convicción y poder comprobar la culpabilidad de Díaz en las acusaciones que se le hacen.
Lo separan del cargo
Díaz era el director docente de la institución, pero una vez que la Secretaría de Educación se enteró del comportamiento del maestro con las menores, fue separado del cargo y lo trasladaron a otra escuela.
El profesor tenía varios años laborando en la institución hasta que logró el rango de director, lo que lo convirtió en una de las máximas autoridades del centro educativo.
La escuela para ciegos Pilar Salinas lleva treinta años formando a personas no videntes de las cuales entre ella se puede destacar a la diputada Dayana Martínez, quien creció en esa institución donde se le dio todo el apoyo para que realizara sus estudios.