Honduras
Un manto de misterio cubre el pavoroso crimen de un taxista y una mujer en avanzado estado de embarazo que se conducía como pasajera en el vehículo.
Los cuerpos ejecutados a balazos fueron encontrados ayer al filo del mediodía en una calle de tierra ubicada en el segundo anillo periférico de San Pedro Sula, en una zona conocida como los bordos de Río Blanco, muy cerca del Acuífero de Sunseri.
La Policía se presentó al lugar de los hechos, sin embargo no se pudieron identificar a los occisos debido a que no portaban documentos.
Cerca de la escena del crimen se encontró el taxi número 2494 con placas 2410, donde se presume habrían trasladado a las infortunadas víctimas.
Empleados de Medicina Forense se presentaron para hacer el levantamiento y determinaron que ambos murieron a consecuencia de varias heridas de bala calibre desconocido, localizadas en su cabeza y cuello.
El médico forense también determinó que la mujer tenía nueve meses de gestación.
Ambos fueron trasladados a la morgue sampedrana en calidad de desconocidos.
Familiares los identifican
Tras darse a conocer la noticia en los medios de comunicación, familiares de una joven y un taxista, del que desconocían su paradero desde la noche del sábado, llegaron hasta la morgue para confirmar si se trataba de sus seres queridos.
Así fue como se determinó la identidad de una de las víctimas, específicamente del hombre.
Se trata de José Equileo Santos, quien era de taxista. Sus familiares aseguraron que Santos no tenía enemigos, por lo que no podían entender el móvil del crimen, debido a que ninguna de las víctimas les robaron sus pertenencias.
Los familiares de la joven también llegaron a la morgue, sin embargo se negaron a proporcionar su nombre.
Un amigo de la víctima confirmó que la joven, de 27 años, estaba próxima a dar a luz y que era madre soltera y residía en Chamelecón.
"Ella había viajado a San Pedro Sula a realizar las últimas compras para el bebé que esperaba", relató el joven, quien por seguridad se omite el nombre.
Agregó que, algunos testigos vieron a la joven abordar el taxi en el barrio El Centro de esta ciudad, y desde entonces no se supo nada más de ella hasta ayer. Los familiares de la joven ya habían puesto la denuncia de su desaparición.
Se supone que sus victimarios abordaron el taxi como pasajeros, luego los encañonaron y obligaron al motorista a conducir hasta la zona donde fueron ejecutados.
Sin embargo, la Policía no tiene pistas del móvil ni de los hechores del macabro crimen, que desaparecieron sin dejar huella.