Honduras
Un fuerte despliegue policial generó el rapto temporal de la ex presidenta del Banco Central de Honduras (BCH) y política liberal Gabriela Núñez de Reyes, hasta que apareció en el anillo periférico, a la altura del Seminario Mayor, donde los maleantes la dejaron abandonada y huyeron en su camioneta.
Minutos más tarde, el automotor fue encontrado abandonado en un sector de la colonia Israel Norte de Comayagüela.
La hipótesis preliminar que manejó ayer la policía es que el móvil fue el robo del vehículo y no un secuestro, aunque el caso está en proceso de investigación de parte de un equipo especial de la policía.
El rapto
Fuentes policiales revelaron que el hecho se reportó al filo de las 4:30 de la tarde en el barrio La Guadalupe, cuando la ex funcionaria se conducía con su esposo Juan Carlos Reyes en una camioneta marca Toyota Prado, color rojo, con placas PBK-4698, y fueron interceptados por dos maleantes, según informó el jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), Francisco Murillo.
Tras someter a la impotencia a Reyes y bajarlo del vehículo se la llevaron a ella con rumbo desconocido, mientras que testigos oculares alertaron a la policía sobre lo sucedido.
De inmediato, de la Central de Comunicaciones se ordenó el cierre de la ciudad y la movilización de patrullas y motocicletas por diferentes sectores con el fin de localizar el carro en que se conducían.
Media hora más tarde, unos patrulleros hallaron a la también ex ministra de Finanzas y ex precandidata a designada presidencial por el movimiento de Roberto Micheletti, en la orilla del anillo periférico, cerca del Seminario Mayor y la represa Los Laureles, por lo que procedieron a auxiliarla.
"Estaba bastante nerviosa", informó un agente de la policía al consultarle sobre el estado de Núñez de Reyes.
La policía realizó recorridos por ejes carreteros que conducen a las aldeas de Mateo, Nueva Aldea, Las Casitas y zonas aledañas, las rutas que generalmente eligen los miembros de bandas del crimen organizado para burlar los cordones de seguridad.
Media hora más tarde, la policía recibió información de que la camioneta estaba abandonada entre las colonias San Francisco y la Arturo Quezada, lo que fue verificado por unos patrulleros.
Los retenes en las principales salidas de la capital y en otros puntos estratégicos se mantuvieron hasta altas horas de la noche, pero todo resultó infructuoso porque los malhechores lograron darse a la fuga con rumbo hasta ayer desconocido.
Las investigaciones
Se conoció que equipos de la Unidad de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Unidad de Análisis de la policía preventiva se presentaron al lugar donde quedó Núñez de Reyes a realizar las averiguaciones orientadas a identificar a los presuntos robacarros.