Honduras
Primero cayeron al vacío y luego fueron aplastados.
Así murieron dos albañiles hondureños que ayudaban a construir un edificio de apartamentos en Austin, Texas, según reporta el diario Austin American-Statesman.
Un compañero mexicano también perdió la vida en condiciones similares.
Los fallecidos son Wilson Joel Irías Cerritos, de 30 años, y Jesús Ángel López Pérez de, 28, quienes eran originarios de la zona sur de Honduras.
El otro desafortunado era Raúl Ramírez Camacho de 27 años, de nacionalidad mexicana.
Harry Evans, jefe de batallón del Departamento de Bomberos de Austin, dijo que dos de los trabajadores cayeron desde el undécimo piso, mientras que el tercero desde una menor altura, encima del tejado de un garaje de siete niveles, indica el medio de comunicación.
Triste realidad
Muchos inmigrantes se ven obligados a aceptar trabajos que no brindan condiciones de seguridad adecuadas porque la situación financiera no permite rechazar fuentes de trabajo, aunque sean atentatorias contra la vida.
“A veces los contratistas no te dan el equipo para estar seguro”, se quejó Juan Rodríguez, un trabajador hondureño de la construcción.
Las autoridades del consulado de Honduras en Houston, Texas, no tiene conocimiento del hecho, contrario a la representación diplomática mexicana en esa misma ciudad que están colaborando para mandar los restos de Raúl Ramírez Camacho a Querétaro.
La Cancillería de Honduras dispone para 2009 de 10.5 millones de lempiras para repatriar hondureños que mueran en el exterior cuando sus familiares no tengan recursos para hacerlos.
Este dinero es parte del Fondo de Apoyo al Emigrante, que está constituido por 15 millones de lempiras.
Lamentablemente, al igual que otras dependencias estatales, están poniendo más interés al tema de la cuarta urna para derogar la Constitución.