Honduras
De varias puñaladas fue asesinado, en horas de la madrugada, el joven Edwin MejÃa Castro.
El asesinato ocurrió en la zona denominada La Lomita, a inmediaciones de la colonia San Miguel de Tegucigalpa.
Según versión de los familiares, la vÃctima salió de su casa cerca de la medianoche cuando varios amigos de este llegaron a buscarlo y lo invitaron a salir.
El fallecido salió de la vivienda y les dijo a sus parientes que ya iba a regresar.
En la escena del crimen se encontró una mochila color verde con negro, la cual los familiares aseguraron que no pertenecÃa al joven.
Castro se dedicaba a trabajos de ayudante de albañilerÃa, aunque algunos vecinos manifestaron que el joven siempre salÃa en horas de la noche en compañÃa de otros hombres.
Desconocen motivos
Los dolientes dijeron desconocer las razones del asesinato de Edwin ya que el no tenÃa enemistades personales y que él tampoco les habÃa dicho que tuviera enemigos que le quisieran hacer daño.
"No sabemos por qué lo mataron si no se metÃa con nadie, además todos lo conocÃan en la colonia", aseguró un allegado a la familia.
El cuerpo inerte del occiso fue encontrado a las 9:30 de la mañana dentro de un taxi con registro número 625 con placa AAE- 8468.
El vehÃculo está siendo reparado ya que estaba embaucado y no estaba en funcionamiento.
Algunos de los vecinos creen que los criminales sabÃan que el taxi quedaba abierto por lo que lo utilizaron para asesinar al ayudante de albañilerÃa.
Aunque otros lugareños aseguraron que Castro habÃa sido asesinado en otro sector y que dejaron su cuerpo en el vehÃculo para despistar.
No escucharon nada
Las pobladores de La Lomita dijeron que no escucharon nada, "en la noche no se escuchó nada por lo que nosotros creemos que no lo mataron acá, seguro que lo mataron en otro lado y aquà lo vinieron a meter".
Por las múltiples heridas que presentaba el cuerpo de Edwin Castro, se podrÃa pensar que no fue asesinado en el lugar ya que, según examen de medicina forense, se contabilizaron al menos 35 puñaladas en distintas partes del cuerpo.
Un agente de policÃa que llegó a la escena dijo que por la saña que se utilizó al quitarle la vida se podrÃa tratar de enemistades personales, de problemas entre bandas rivales.
"Si buscan a los culpables los van a encontrar facilito, pero la PolicÃa tiene que mandarlos presos por haber asesinado a Edwin", clamó un doliente.
Los dolientes y vecinos no se atrevieron a dar a conocer la identidad de las personas con las que salió la vÃctima.
A la morgue capitalina se presentaron los familiares y amigos para retirar su cadáver.