Honduras
La criminalidad parece haber despertado de nuevo. La noche del jueves a eso de las 11:30 fue ultimado, en la colonia Sandoval, Mario Javier Juárez Ponce (25).
El crimen fue cometido a pocos metros de la iglesia católica de la Sandoval. Otras dos personas perdieron la vida a manos de delincuentes.
En el bordo de Río Blanco, varios sujetos ultimaron al taxista Ramón Antonio Artica (51), quien se conducía en el taxi número 2897.
Presentaba dos heridas de arma de fuego en la cabeza. En otro hecho fue ultimado el guardia de seguridad Merlyn Geovany Rivera Ventura (32). Rivera se encontraba vigilando un negocio en el mercado Dandy cuando sujetos que se conducían en un pick up gris le dispararon.
En la comunidad de Río Blanquito, Choloma, pereció de varios balazos un joven que no pudo ser reconocido por las autoridades porque los simpatizantes del depuesto presidente Manuel Zelaya Rosales se tomaron el puente sobre el río Choloma.
En El Ocotillo fue ultimado Ronmel Edwin Molina 22, quien laboraba como albañil. El padre de Molina dijo que su hijo ya había recibido amenazas a muerte.