Honduras
El gerente de la empresa de seguridad Ayala, IsaÃas Ayala López, 22 años de edad, fue ultimado a balazos la mañana de ayer por sicarios en la comunidad de Agua Blanca Sur de este municipio.
El hecho se registró ayer alrededor de las cuatro de la madrugada en la carretera que de El Progreso comunica a Santa Rita, a inmediaciones de esta localidad, cuando el ahora occiso viajaba a bordo de un carro doble cabina, color blanco, que manejaba su hermano Carlos Ramón Ayala en compañÃa de Noel González, quien resultó herido en el ataque.
Los tres hombres habÃan salido minutos antes de su casa de habitación en la aldea La Guacamaya con destino a Santa Rita para transportar personal de seguridad de su empresa, al pasar por Agua Blanca Sur y aprovechando que el automotor en que viajaban los Ayala redujo la velocidad por túmulos en la vÃa, sujetos a bordo de una camioneta negra y con las luces apagadas les rebasaron y comenzaron a disparar.
Enfrentamiento
Carlos relató que al escuchar los disparos de fusil AK-47 detuvo la marcha del carro y respondió al fuego, "creà que mi hermano que venÃa en el asiento de atrás se habÃa agachado, pero no, las balas le dieron en la cabeza".
El haber repelido el ataque ayudó para que los desconocidos no continuarán disparando y de esa manera, los otros dos ocupantes del vehÃculo salvaron sus vidas.
El carro resultó con varias perforaciones de bala en el vidrio frontal, mismos que atravesaron la cabina.
Hace casi dos años y a unos 500 metros del lugar en donde ocurrió este hecho sangriento, fue ultimado a balazos también Domingo Ayala, padre de los hermanos Ayala López y dueño de la referida empresa de seguridad, en esa ocasión los sujetos interceptaron a este y sin darle tiempo de defenderse lo atacaron a balazos e incendiaron su carro.
El cuerpo sin vida de IsaÃas presentaba varias perforaciones de bala en la cabeza, luego del reconocimiento de ley el cadáver fue trasladado a Medicina Forense en San Pedro Sula.
Una fuente policial informó que las primeras investigaciones indican que el crimen del comerciante fue cometida por sicarios que hace unos dÃas planificaban su muerte.