México
Un grupo de hombres armados descarriló y atacó a balazos el ferrocarril de carga en el poblado de Chahuites, Oaxaca, donde viajaban como polizontes unos 300 migrantes centroamericanos, resultando heridas dos personas y una mujer secuestrada.
Los hechos se registraron a las 7:00 de la mañana del pasado fin de semana a unos tres kilómetros del poblado oaxaqueño, cuando un grupo de seis personas que portaban rifles y machetes dispararon contra los "sin papeles" que viajaban colgados en los furgones del tren que recorre de esta localidad a la ciudad de Ixtepec, Oaxaca.
De acuerdo a informes del encargado del albergue para migrantes Hogar de la Misericordia, ElÃas Clemente, el tren habÃa partido la madrugada del miércoles de esta ciudad, ubicada a unos 300 kilómetros de la frontera con Guatemala, con la carga humana. Por su parte, el sÃndico municipal de Chahuites, Geovany Pascual Reyes, confirmó los hechos y abundó que uno de los presuntos delincuentes fue detenido por la policÃa ministerial, mientras que sus cómplices lograron darse a la fuga llevándose consigo a una joven.
Indicó que dos migrantes resultaron heridos, uno de ellos identificado como José Rosas BenÃtez, de unos 20 años, originario de San Sebastián Lempira, Honduras, quien fue intervenido de emergencia en el hospital de Tapanatepec, Oaxaca, debido a que un proyectil le perforó el hÃgado, y su estado de salud es reportado delicado pero estable.
Con anterioridad, la Iglesia Católica habÃa advertido sobre el ataque al ferrocarril que realizarÃan presuntos Zetas, por lo que, policÃas estatales de Chiapas lo custodiaban hasta los lÃmites con el estado de Oaxaca.
Dramático relato
"Aguanta amigo, ya mero llegamos al pueblo y pedimos ayuda", eran las palabras de aliento que Pablo y Maynor, dos migrantes de El Salvador y Guatemala respectivamente, daban a un hondureño identificado como José que fue alcanzado por uno de los disparos que un grupo de hombres hizo contra migrantes que viajaban en el ferrocarril.
"Caminamos como tres kilómetros, por momentos pensé que se morÃa ya que de su estómago salÃa mucha sangre, gracias a Dios que llegamos al pueblo", señala Pablo.
Entrevistado vÃa telefónica, el migrante salvadoreño relata que estaba amaneciendo cuando el tren paró de manera brusca.
"De entre el monte nos empezaron a disparar, respondimos la agresión arrojándoles piedras pero algunos compañeros fueron alcanzados por las balas", relata Pablo.
Señala que fue testigo de cuando los hombres lograron agarrar a una mujer migrante y se la llevaron con ellos.
"También vi que uno de los migrantes fue atacado a machetazos y un balazo en la cara, no se que fue de él, ya no supe nada por que tuvimos que auxiliar al joven", dice consternado.
El salvadoreño, quien se desempeñaba como albañil en su paÃs, cuenta que la pobreza lo obligó a emigrar a Estados Unidos, para lo cual juntó 200 dólares. "Mi tirada era llegar a Houston, pero con lo que vivà ahora, creo que me voy a regresar a mi paÃs y seguir mi rutina", señala.
* Ayuda: PolicÃas estatales han sido asignados para custodiar ferrocarriles en que viajan los indocumentados, ante las amenazas del grupo Zeta de atacar los trenes para secuestrar a los "sin papeles" que viajan a los Estados Unidos.