Honduras
Mientras descansaba en su casa de playa, ubicada en la bahía de Omoa, un comerciante de nacionalidad cubana y uno de sus empleados fueron asesinados a disparos por desconocidos.
El doble crimen ocurrió la noche del pasado domingo en el interior de la vivienda ubicada en la colonia Las Salinas de este municipio.
Las víctimas fueron identificados como Alberto Enrique Charles Vigoa, de 50 años, de origen cubano y Erwin Gustavo Oliver Ego, de quien no se proporcionó la identidad, pero que se presume, también es de origen cubano.
Ambas víctimas fueron encontradas en el patio de la casa de playa. La Policía de Investigación preliminarmente informó que el móvil del crimen es por robo ya que no se encontraron dos armas, una nueve milímetros y un fusil que, según empleados, se encontraban dentro de la casa.
Según el reporte de medicina forense, el doble homicidio ocurrió entre las ocho y las nueve de la noche del domingo. En la escena del crimen se encontraron varios casquillos de bala.
Se estableció que el empreario cubano era residente en Cofradía, Cortés y estaba casado con una hondureña.
El extranjero llegaba todos los fines de semana a vacacionar a Omoa, según dijeron algunos vecinos.
Las investigaciones
El jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) en Puerto Cortés, Jeremías Canelas, dijo que dentro del patio de la vivienda de dos plantas se encontró un carro estacionado marca Ford-250 con número de placa PBR-4922, propiedad del comerciante ultimado.
"Las personas que ingresaron a la residencia solo se llevaron las dos armas que portaban y que todo lo demás quedó intacto", manifestó el inspector Canelas.
Dentro de la vivienda se encontraban diversos electrodomésticos y hasta un pequeño bote. Según la Policía, los delicuentes no se robaron más objetos que las armas para no despertar sospechas al salir de la casa. Vecinos del infortunado comerciante, dijeron que cuando este llegaba a la residencia acostumbraba a realizar disparos al aire, por lo que al escuchar los mismos el domingo por la noche no pensaron que se trataba de un crimen.
De acuerdo con el informe forense, el cuerpo sin vida de Charles Vigoa, presentaba dos heridas de bala y el de Oliver Ego solo uno.
Ayer, la viuda del comerciante junto a los familiares del empleado acudieron ayer a reclamar los cuerpos a la morgue de Medicina Forense.
La Policía, estableció que ya se tienen algunas pistas que los podrían llevar con los actores del doble crimen.