Honduras
La Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) no maneja ninguna hipótesis clara en torno al triple crimen que se registró la noche del martes en la colonia Melgar, donde cuatro hombres fuertemente armados irrumpieron en una vivienda y dispararon a mansalva contra las víctimas.
La Policía confirmó la muerte instantánea de Wilfredo Padilla Ávila, de 26 años; Héctor Alberto Padilla Ávila, de 19, originarios de Guayape, Olancho; y de José Reiniery Simons Lujano, de 35 años, quien tenía su domicilio en la colonia Nueva Esperanza, en Comayagüela.
Los cadáveres fueron ingresados a la morgue de Medicina Forense con múltiples disparos, mientras que equipos de la Sección de Homicidios de la DNIC y de la Unidad de Análisis de la Policía Preventiva iniciaron las pesquisas de rigor orientadas a identificar a los responsables y establecer los móviles.
El triple crimen
El escueto informe de la DNIC establece que Wilfredo y Héctor Alberto, tío y sobrino respectivamente, llegaron a la capital procedentes del municipio de Guayape y que se encontraban junto a Simons Lujano en la casa de unos parientes en la colonia Melgar, cerca de El Carrizal Número 2.
De repente llegaron varios individuos, quienes violentaron el portón principal y tras ingresar a la vivienda con armas de grueso calibre en sus manos procedieron a encerrar a las mujeres y a los niños en las habitaciones.
Mientras tanto, a los tres hombres los sacaron al patio y les dispararon varias veces provocándoles la muerte al instante, luego se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Relato de parientes
Una pariente de Simons reveló que él salió de su casa a visitar a sus amigos que recién habían llegado de Olancho, que, según le comentó un testigo, llegaron cuatro hombres y tocaron a la puerta identificándose como policías, quienes les quitaron la vida. "Ellos estaban viendo televisión en la sala; era la primera vez que los iba a visitar porque ellos venían llegando de afuera", expresó la doliente, quien por seguridad prefirió no revelar su nombre.
Todavía la tarde de ayer la DNIC no manejaba una hipótesis contundente sobre los móviles del triple crimen, aunque se presume que podría tratarse de un acto de venganza o un ajuste de cuentas.
Se confirmó que Wilfredo Padilla Ávila tenía seis meses de haber salido del Centro Penal de Juticalpa, en donde guardó prisión por causas que no fueron explicadas por los familiares. En los archivos criminales de la DNIC se constató que tenía antecedentes penales por violencia doméstica e intrafamiliar.
Técnicos del cuerpo policial realizan los análisis de balística y continúan con las averiguaciones con el fin de esclarecer el sangriento suceso, según confirmó una fuente oficial.
* Las victimas:
Nombre: Wilfredo Padilla Ávila.
Edad: 26 años.
Origen: Guayape, Olancho.
Nombre: Héctor Alberto Padilla Ávila.
Edad: 19 años.
Origen: Guayape, Olancho.
Nombre: José Reiniery Simons Lujano.
Edad: 35 años.
Origen: colonia Nueva Esperanza.