Honduras
El señor Milton RodrÃguez nunca se imaginó que entre tres cadáveres que fueron descubiertos en un bosque de DanlÃ, El ParaÃso, estaba el de su hija Merlin Xiomara, de 15 años, aunque está a la espera de los resultados de los análisis de ADN para estar más seguro de su deceso.
Aunque la PolicÃa no conoce con certeza las circunstancias en que perdió la vida, la adolescente se sumó a la larga lista de femicidios ocurridos en el paÃs a partir del mes de enero hasta octubre del presente año y que, de acuerdo con estadÃsticas que maneja la FiscalÃa de la Mujer, se contabilizan más de 325 con los registrados en los últimos dÃas. A lo anterior se suman cuatro mujeres que fueron vÃctimas de la violencia la última semana de octubre en diferentes puntos del paÃs, entre ellas, la subinspectora de PolicÃa Lidia Oneida Ramos.
Seis más perecieron en accidentes viales.
Los datos de la FiscalÃa y la Unidad de Muerte de Mujeres de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) indican que la mayor incidencia de muertes de mujeres ocurre en las dos principales ciudades y en menor cuantÃa en La Ceiba, Comayagua, Santa Rosa de Copán, Choluteca y Roatán.
Según la información revelada por la fiscal Irma Grissel Amaya, el primer lugar en femicidios lo ocupa Tegucigalpa con 123 casos, seguido por San Pedro Sula, Cortés, con 119, situación que tiene alarmados no solo a los organismos defensores de la mujer, sino también a los cuerpos policiales, que se muestran incompetentes para frenar la ola de violencia.
A raÃz del alarmante ascenso de crÃmenes en contra de las mujeres, la SecretarÃa de Seguridad creó la unidad que investiga los hechos y los documenta para pasarlos a la FiscalÃa.
Organizaciones como el Centro de Estudios de las Mujeres en Honduras han lamentado de que no hay respuesta de parte de los cuerpos policiales en el esclarecimiento de los casos, sin embargo, el portavoz de la SecretarÃa de Seguridad, comisario Orlin Cerrato, asegura que la PolicÃa está dándoles prioridad a este tipo de crÃmenes.
El oficial asegura que la PolicÃa trabaja coordinadamente con la FiscalÃa de la Mujer y que las investigaciones inician en la escena del crimen con el levantamiento de evidencias y la toma de declaraciones de los testigos, entre otras diligencias.
Hasta el 22 de octubre la Unidad de Femicidios de la DNIC tenÃa documentados 196 casos de muertes de mujeres solo en la capital, con la diferencia que estas cifras incluyen los homicidios, suicidios, parricidios, muertes culposas, accidentales e indeterminadas.
Del total antes indicado, 63 de los violentos han sido remitidos a la FiscalÃa, mientras que 133 tienen un expediente investigativo para ser enviados con los nombres de los posibles sospechosos para seguir las diligencias judiciales, según reveló el vocero del cuerpo policial, AnÃbal Baca.
Causas y móviles
Según estudios realizados por la DNIC, en un porcentaje alto los autores materiales de los femicidios utilizan armas de fuego; pocos hechos criminales los cometen con arma blanca (puñal y machete) y objetos contundentes.
Para la PolicÃa, el repunte en los Ãndices de femicidios está ligado al tráfico de drogas, al sicariato y, en un porcentaje más bajo, a problemas de Ãndole pasional, violencia doméstica y robos, entre otros.
En ese contexto, el ministro de Seguridad, Jorge Rodas Gamero, señaló recientemente que la tasa de homicidios en general es una consecuencia del narcotráfico y de otras actividades ilÃcitas que realiza el crimen organizado desde otros paÃses.
"Estamos siendo vÃctimas de una amenaza del exterior", lamentó el funcionario en una entrevista que brindó a los medios de comunicación.
Por su parte, el oficial Cerrato atribuye el incremento de los femicidios a que en un alto porcentaje las mujeres se han incorporado a participar activamente en el crimen organizado y que uno de los principales problemas en Honduras es el narcotráfico, el generador de más muertes violentas.
Aseguró que en el primer semestre de este año se contabilizaron 810 personas muertas como producto del narcotráfico, sicariato y ajustes de cuentas, una gran parte del sexo femenino. "Las mujeres se han ido incorporando a participar en estas acciones delictivas", expresó el oficial. Señaló que en los secuestros, otro delito que afecta al paÃs, quienes cuidan a las vÃctimas son mujeres y lo mismo hacen en otras actividades del crimen organizado.
La fiscal Amaya es del criterio que con los hechos criminales contra mujeres también tienen que ver problemas de maras y que, de acuerdo con las investigaciones, en menor incidencia, los crÃmenes son cometidos por compañeros o ex compañeros de hogar. Se confirmó que el pasado fin de semana, a raÃz de los constantes reclamos, la FiscalÃa intensificó el trabajo en conjunto con la DNIC.