Honduras
La última vez que los vieron con vida fue cuando departían en un bar. Ayer, en horas de la madrugada, sus cuerpos fueron encontrados en el interior del vehículo de una de las víctimas, que fue abandonado en la calle principal de esta ciudad. Se trata de Carlos Roberto Tróchez Jiménez, de 32 años, y Luis Alonso Argueta, de 40.
Según las versiones de familiares y testigos, Tróchez y Argueta estuvieron compartiendo unos tragos en un lugar cercano a la escena del crimen.
Se conducían en un vehículo marca Toyota Corolla, rojo, modelo 2003, y se presume que portaban unos 24 mil lempiras, razón por la cual se maneja que el móvil del crimen sería el robo, sin embargo, los teléfonos celulares se encontraban dentro del automóvil, al igual que el arma nueve milímetros, propiedad de Tróchez.
Las pesquisas
Por las versiones de los vecinos, Tróchez y Argueta fueron ultimados a balazos en otro lugar y no en la escena del delito, luego fueron llevados en el mismo automotor que usaba Tróchez.
Un testigo mencionó que como a las seis de la mañana se escuchó el ruido del carro y que la alarma de éste se activó. "Posiblemente los llevaban para otro lugar a botarlos o a dejarlos a algún río pero cuando empezó a sonar la alarma no pudieron continuar y se fueron en otro vehículo", explicó el testigo.
Los fallecidos residían en la colonia Los Naranjos, a unos cinco minutos de distancia del lugar donde fueron encontrados sin vida. Los familiares de Carlos Roberto Tróchez mencionaron que su pariente laboraba para una empresa dedicada a la comercialización y distribución de arroz y otros productos. El hoy occiso era supervisor de ventas en la empresa y hacía giras constantemente a nivel nacional .