Honduras
Un pleito familiar por una parcela de terreno terminó en tragedia en el municipio de Yocón, Olancho.
La madrugada de ayer en el hospital Escuela se reportó la muerte de la señora Élida Normandina Antúnez Martínez, de 38 años, a causa de un balazo que le infirió un cuñado de nombre Manuel Mejía, quien también corrió la misma suerte al ser atacado por su hermano y compañero de hogar de la infortunada.
Según relatos de dolientes, el sangriento suceso se registró el lunes de la semana pasada, en la comunidad de la Jagüilla, ubicada en dicho municipio.
Antúnez Martínez se encontraba en su vivienda cuando, de repente llegó su cuñado, Manuel Mejía, más conocido como “Manuelín”, quien le disparó sin mediar palabra infiriéndole un balazo en el lado derecho del pecho, por lo que ella cayó mortalmente herida.
Cuando el compañero de hogar de Élida Normandina, Alirio Mejía, la vio caer en el piso se sacó una pistola y abrió fuego contra su hermano “Manuelín”, matándolo en el acto y se dio a la fuga.
Familiares auxiliaron a la señora Antúnez Martínez y la trasladaron al hospital Escuela en un intento por salvarle la vida, pero falleció a pesar de la atención que le brindaron los médicos.
Según el dictamen preliminar de Medicina Forense, la malograda murió por heridas penetrantes de tórax producidas por disparos de arma de fuego.
El cadáver de la víctima fue retirado por familiares la tarde de ayer en la morgue de Medicina Forense y trasladada a su lugar de origen en donde este día será sepultada.
Se confirmó que un equipo de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) realiza las averiguaciones orientadas a establecer los móviles del doble crimen y tratar de capturar a Alirio Mejía.
Pleito por un terreno
Un pariente cercano de Élida Normandina, que prefirió no revelar su nombre, relató que el problema se originó por un terreno que se disputaban los dos hermanos, por lo que discutían constantemente.
Agregó que el día del crimen Manuel entró a la vivienda, en donde, aparentemente, discutió con la mujer y le disparó en una ocasión, por lo que Alirio reaccionó de inmediato para defenderla.
“El esposo de Élida miró cuando ella cayó al suelo y cooperó contra Manuelín”, prosiguió el doliente.
El problema, según el testigo, se originó “por un potrero viejo; algo tenían que no les gustaba, porque “Manuelín” siempre le decía que él era hombre, creo que tenía valor y por eso entró a la casa a cometer ese hecho”.
Este tipo de crímenes se registran con frecuencia en Olancho y en otros puntos del país, en donde familias completas se enfrentan disputándose herencias de terrenos y ganado, entre otros.
Por otro suceso a la morgue capitalina también fue ingresado el cadáver de la señora María Blas Gutiérrez, de 34 años, originaria de El Rosario Comayagua, residente en la capitalina colonia Independencia, quien falleció de múltiples golpes que sufrió al ser atropellado por una motocicleta, según el informe policial.
Accidente
En El Porvenir, Francisco Morazán, la Policía tomó nota del cadáver de Edwin René Rubí Benítez, quien falleció de severos golpes que recibió tras caerle un árbol de pino cuando se desplazaba en su caballo.