Honduras
Después de tres meses y medio de haber sido suspendido de su cargo para efectos de investigación en el caso que se les sigue a 10 miembros de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) por su presunta participación en narcotráfico, Francisco Murillo López, regresó ayer a tomar posesión de su cargo como director de esta dependencia policial.
El oficial fue cesado temporalmente de la jefatura de la DNIC el 15 de julio pasado a raíz de la captura de sus subalternos Carín Romero, Wilmer Fiallos, José Villalobos, José Luis Borjas, Miguel Cerna, Hernán Ortiz y Carlos Díaz, también los comisarios Mario Guillermo Mejía Vargas, y Mauricio Zavala.
Estos fueron capturados en La Mosquitia en una sospechosa operación de recuperación de droga, por lo que se vinculó a Murillo en este operativo. Como director interino asumió el comisionado Mario Leonel Zepeda.
Murillo López fue citado a la Fiscalía en calidad de testigo, mientras que la Dirección Nacional de Asuntos Internos y la Inspectoría General de la Policía Nacional siguieron las investigaciones hasta comprobar que no estuvo involucrado en el hecho.
Asume de nuevo el cargo
Al asumir el mando en el cuerpo policial el comisionado Murillo López resaltó la labor de los dos organismos de investigación por el trabajo profesional en el que concluyeron que él no tenía nada que ver en el ilícito en que, supuestamente, están involucrados 10 miembros de la institución.
“Abro el libro de mi vida desde que inicié como oficial de policía y de aquí en adelante para que la sociedad hondureña esté pendiente de cuáles son mis actos”, expresó.
Vinculación
Los organismos de investigación de la Policía Nacional concluyeron que la participación de Murillo López fue solo de tipo administrativo.