Honduras
La ola de criminalidad sigue imperando en diferentes puntos del país. Tres jóvenes fueron asesinados en el taller de motos Gaudelle de la colonia Valle de Sula de esta ciudad, la noche del pasado miércoles.
Uno de los occisos era el mecánico Elmer Alexander Caballero Juárez, de 16 años, quien intentó refugiarse dentro del taller, pero cayó abatido en el acto cerca de una motocicleta.
También murieron el estudiante Carlos Antonio López Jerezano, de 18 años, y Melyin Dagoberto Ortega Hernández, ambos residentes en la colonia Felipe Zelaya.
Ellos habían recibido el pago de su salario a eso de las diez de la noche. Poco después, varios desconocidos llegaron al lugar en un auto tipo turismo del cual se bajaron y empezaron a disparar sobre las víctimas, dijo el dueño del taller.
López Jerezano y Ortega Hernández también intentaron huir de las balas, pero cayeron muertos en medio de la calle.
El propietario dijo que él se salvó de milagro porque logró refugiarse dentro del negocio, aunque el ataque fue dirigido directamente contra los jóvenes. Al parecer los atacantes vigilaban a los muchachos y los seguían, pues ni siquiera preguntaron por ellos, manifestó. Los jóvenes tenían solo tres semanas de estar trabajando como ayudantes en el taller y por esa razón el propietario no conocía sus vidas particulares ni sus antecedentes.
Los muchachos cumplían con su labor y se les pagaba por trabajo terminado, explicó.
La Policía aún no tiene una causa establecida del triple crimen, pero como no les robaron nada a los jóvenes, presume que su muerte podría ser por venganza o problemas de negocios.
Los cadáveres fueron recogidos y reconocidos por la autoridades fiscales, forenses y policiales a las doce de la medianoche y llevados a la morgue. Varios casquillos de bala de grueso calibre fueron recogidos por las autoridades para comenzar las investigaciones.
La jefatura de homicidios de la Dnic sampedrana confirmó que Carlos Antonio López Jerezano y Meylin Dagoberto Ortega Hernández tenían antecedentes penales por robo, incluido el asalto a una tienda de teléfonos celulares ejecutado en la colonia Satélite, donde resultó muerta la propietaria del negocio.
Sin embargo, la autoridad se negó a considerar como causal del triple crimen ese hecho delictivo.