Honduras
Una delgada línea de sangre que fluía del interior de un vehículo estacionado en un concurrido centro comercial de esta ciudad llevó a la policía a descubrir los cuerpos sin vida de dos hombres en el maletero de auto.
Fueron los guardias de seguridad del establecimiento quienes descubrieron la sangre que fluía desde un vehículo tipo turismo, de lujo, que recientemente había ingresado a estacionamiento del lugar.
Eran aproximadamente las doce y media del mediodía de ayer cuando los celadores comenzaron a rondar el vehículo y, tras confirmar de dónde manaba la sangre, inmediatamente dieron parte a la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), que desplazó un nutrido grupo de agentes al sector.
Los investigadores fueron informados de que el auto marca Mazda 3, negro y con placas PCS-2548, había sido abandonado solo minutos después de haber ingresado al centro comercial.
Los agentes rondaron el vehículo y al constatar que en los asientos delanteros y traseros no había nada anormal, procedieron a forzar la puerta del maletero, descubriendo así los dos cuerpos sin vida de dos hombres.
Los cuerpos presentaban señales de tortura y sus cabezas estaban cubiertas con bolsas plásticas. Tras el hallazgo, la policía acordonó la zona y realizó el levantamiento.
Auto no tiene reporte de robo
Según el subjefe de la Dnic, Rommel Rivera Martínez, el automotor no tenía reporte de robo y ya tienen identificado al propietario, de quien no brindaron información por seguridad y para realizar el proceso de investigación con mayor certeza. "Ya verificamos el vehículo según sus placas de registro y sabemos que no estaba reportado como robado", manifestó Rivera.
Agregó que en su momento se tendrá algunos indicios de lo que pudo haber ocurrido por la manera en que fueron encontrados los cuerpos.
El jefe de la Unidad de Homicidios, Óscar Ardón, indicó que por la modalidad del doble crimen, el asesinato fue en otro lugar y no dentro del centro comercial.
"No es común que los cadáveres los dejen en estacionamientos públicos o de centros comerciales, pero con los trabajos de campo que desde ya se están ejecutando tendremos pronto respuesta al caso", informó Ardón. Durante el levantamiento hecho por Medicina Forense se constató que los fallecidos presentaban señales de fuertes torturas, además de posible estrangulamiento en los dos cuerpos, pues tenían sus cabezas cubiertas con bolsas plásticas y en uno de los casos con un aparente torniquete en el cuello.
Por la apariencia física de los hoy occisos, ambos tendrían una edad que oscila entre los 25 y 30 años.
No fueron identificados debido a que no presentaban documentos ni pertenencias personales.
Algunas evidencias encontradas en el interior del vehículo podrían llevar a las autoridades hasta los autores materiales o intelectuales del macabro crimen.