Honduras
Las matanzas suman y siguen de manera incontrolable en las zonas conflictivas del departamento de Olancho, ante la indiferencia de los altos mandos de la Policía Nacional.
Tras los acontecimientos armados ocurridos a partir de la tarde del domingo en los municipios de Gualaco y San Francisco de la Paz, se desencadenó una ola de muertes violentas ante la incompetencia de la policía para frenar a los criminales.
La mañana de ayer, equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y la Fiscalía reconocieron el cadáver carbonizado de un hombre en una labranza cercana al cementerio de la aldea El Ocote, en la misma comprensión municipal.
El reporte lo recibió la policía el lunes a las 8:50 de la noche, pero debido a que la zona es peligrosa, la fiscal de turno ordenó que las inspecciones se realizarían ayer martes, según el informe policial.
Las autoridades no lograron identificar a la víctima, por lo que el cadáver fue trasladado a la morgue de Medicina Forense de la capital en calidad de desconocido.
La DNIC informó que en la aldea El Danto, San Francisco de la Paz, hallaron tres vehículos quemados que tendrían relación con los crímenes que se han registrado en la zona.
A merced de criminales
Los moradores de muchos poblados de la zona se quejan de que viven a merced de las bandas de criminales que han desatado una guerra sin cuartel, ya que los pocos policías asignados a las jefaturas municipales se muestran impotentes para enfrentar este flagelo.
Se quejan de que grupos de civiles armados controlan algunas zonas conflictivas y que los policías "se hacen los que no ven o están confabulados con ellos".
El sábado a las 3:15 de la tarde cinco hombres fueron ultimados a balazos y tres la madrugada del lunes; el número de víctimas suma nueve en la zona de San Francisco y Gualaco con el encontrado ayer en la aldea El Ocote.