Honduras
La furia de un grupo de colonos de la capital cayó sin piedad sobre cuatro supuestos asaltantes que los mantenían en zozobra.
Ante tanta inseguridad, varios moradores de la colonia Nueva Jerusalén y sectores aledaños se tomaron la ley por sus manos y mataron a tres de los delincuentes, mientras que otro resultó gravemente herido.
Varios agentes de la policía preventiva acudieron al llamado de los moradores y acordonaron la zona del cerro El Mogote, por donde los sospechosos trataron de escapar de la tenaz persecución, pero no lograron evitar la tragedia.
Las autoridades competentes tomaron nota de los cadáveres de Fabio Joel Quiñónez Meza, de 28 años, José Danilo Acosta Espinoza, de 26, y Celio Omar Peralta, de 35 años, quienes murieron de múltiples balazos que recibieron en un enfrentamiento con habitantes de la zona, según informaron algunos testigos.
El único sobreviviente fue identificado como José Reynaldo Ordóñez Caballero, de 18 años, conocido en el bajo mundo bajo el alias de "Tazmania", quien fue trasladado al hospital Escuela en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos.
La policía confirmó que este último recibió tres balazos, pero que su condición de salud era estable hasta ayer en horas de la tarde que recibía asistencia médica.
Los cadáveres quedaron en medio de un matorral, en un precipicio de varios metros, lo que dificultó la labor de los empleados del Ministerio Público, de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de policías preventivos que participaron en el reconocimiento legal.
Enfrentamiento armado
Un oficial de policía confió que el problema surgió a raíz de un asalto que se registró en la zona, supuestamente, contra los ocupantes de un carro cisterna que se dedican a distribuir agua, por lo que un grupo de vecinos reaccionó y se produjo un enfrentamiento armado.
"Hubo fuego cruzado de parte de los delincuentes y gente de la comunidad y al parecer los individuos resultaron heridos, posteriormente fallecieron", expresó el uniformado.
En la huida, los cuatro presuntos ladrones se aventuraron a lanzarse por unos precipicios pedregosos del cerro El Mogote, en dirección a la calle que conduce a la comunidad de Nueva Aldea, cerca de la represa Los Laureles.
Los primeros en perder la vida fueron Celio Omar Peralta y Acosta Espinoza, mientras que Quiñónez Meza expiró en el momento que elementos del Cuerpo de Bomberos lo trasladaban hacia la ambulancia en una camilla para llevarlo al centro hospitalario capitalina.
En la orilla de una quebrada, en el fondo del abismo, quedó herido Ordóñez Caballero, quien fue auxiliado por los bomberos e ingresado al hospital.
Algunos moradores describieron a los fallecidos como peligrosos y, de acuerdo a la versión que maneja la policía, eran investigados por su presunta participación en el rapto y posterior asesinato de un estudiante de secundaria.
"Hemos tenido información de que, al parecer, son los mismos que raptaron a un estudiante en la colonia Arturo Quezada y le vinieron a dar muerte donde dos de ellos acaban de perder la vida", prosiguió el policía.
Aseguró que recibieron información de una balacera que ocurría en la zona y que al llegar al lugar dos de los sujetos estaban muertos y dos heridos.
Otro agente policial confió que los ahora occisos y el herido se dedicaban a cometer asaltos en viviendas y carros distribuidores de agua, entre otros.
Por su parte, un morador aseguró que ya no soportaban a los supuestos maleantes y, según dijo, "ellos asaltaban en la noche encapuchados".
Familiares de los muertos se presentaron a la escena del crimen y aseguraron que ellos no eran delincuentes y que se dedicaban a la venta de agua. Un equipo de la Unidad de Homicidios de la DNIC realiza las pesquisas orientadas a esclarecer el caso.