Honduras
Acribillado a balazos apareció ayer el señor Santos Jacobo Ulloa Zelaya, de 48 años, en el tramo carretero que enlaza a los municipios de San Francisco de la Paz y Gualaco, después que hombres fuertemente armados lo sacaron de su vivienda en medio de un cruce de fuego que dejó como saldo la muerte de otras tres personas.
El cuerpo inerte fue descubierto la mañana de ayer en una montaña de la zona con varios balazos y amarrado de las manos, por lo que las autoridades competentes procedieron a realizar el reconocimiento legal.
Con Santos Jacobo suman a cuatro los muertos que dejó el acto criminal, ya que el domingo perecieron el anciano Carlos Elpidio Ulloa Sevilla, de 74 años; asà como dos de los atacantes identificados como Héctor Israel Beltrand Flores, alias "El Profe", de 23 años, originario de San Francisco de la Paz, y Nelyin Antonio GarcÃa Cerrato, de 19 años, originario de Pespire, Choluteca, y residente en la aldea La Avispa, en la misma comprensión municipal.
Cruce de fuego
Según relatos de familiares, Ulloa Zelaya fue raptado en su residencia el domingo a las 9:00 de la noche por, al menos, 15 hombres que portaban armas de grueso calibre, vestidos con uniformes de policÃas y de soldados de las Fuerzas Armadas, quienes llegaron al lugar en un automóvil pintado con los colores de la PolicÃa.
Los presuntos malhechores se identificaron como policÃas y le mostraron una orden de captura. Tras llevarse a Santos Jacobo, se movilizaron hacia la casa del septuagenario Carlos Elpidio, padre del primero, y siguieron el mismo procedimiento de hacerse pasar como policÃas que andaban realizando un trabajo oficial de capturas.
El septuagenario pidió que le mostraran el documento, pero como no lo andaban desenfundaron sus armas y lo atacaron sin piedad matándolo al instante en una lluvia de balas.
Parientes del infortunado que se encontraban en la vivienda respondieron a la agresión, produciéndose un cruce de disparos en el que murieron Bertrand Flores y GarcÃa Cerrato. Los otros maleantes optaron por darse a la fuga llevándose a Santos Jacobo, quien fue encontrado sin vida en el sector conocido como Quebrada Seca, en donde el 17 de enero cinco hombres fueron ejecutados a balazos, después de ser raptados en Gualaco. El cuerpo inerte estaba boca abajo a pocos metros de dos automotores que utilizaron los maleantes para cometer los crÃmenes el pasado domingo.
El automóvil con los colores de las patrullas policiales, fue incendiado, pero hasta ayer las autoridades desconocÃan la identidad de los propietarios de los tres vehÃculos.
"Fue una clara ejecución", dijo uno de sus parientes.
Una fuente oficial confirmó que equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) realizan las averiguaciones con el fin de determinar si el quÃntuple crimen tiene relación con las once muertes que se registraron a mediados de enero.
Dolientes reclamaron ayer en la morgue capitalina los restos del joven GarcÃa Cerrato, quien tenÃa unos tres meses de encontrarse en Olancho en el corte de café, según relataron.