Honduras
La joven estudiante de teología encontrada muerta la tarde del martes en el basurero público de Yuscarán fue torturada salvajemente antes de matarla de dos balazos, de acuerdo con el testimonio desgarrador de los familiares y los resultados de la autopsia practicada en el departamento médico legal en Tegucigalpa.
El cadáver de Besy Pamela Cerrato Banegas, de 23 años, fue hallado en el tiradero de basura en el lugar conocido como Corral Quemado, en el kilómetro 4 de la carretera que comunica desde Yuscarán hasta Tegucigalpa. Ella había desaparecido desde el mediodía del lunes anterior.
Arminda Banegas Cruz, madre de la muchacha, refirió entre lágrimas y suspiros que su hija fue vista por última vez entre las doce del mediodía y la una de la tarde del miércoles anterior y luego nadie volvió a saber de ella.
La progenitora dijo que todo es muy extraño, porque Yuscarán es una población muy pequeña en donde prácticamente todo el mundo sabe dónde están los demás.
No fue por robarle, pues tenía todas sus pertenencias: el dinero, la cartera, el teléfono celular y sus joyas, relató la mamá, mientras manifestaba su temor de que a su hija alguien la haya mandado a matar por envidia o por celos.
Arminda Banegas dijo que a su hija le fracturaron el cuello y las manos y luego la remataron de dos balazos, uno en la sien derecha y otro en el antebrazo. La muchacha tenía sus piernas amoratadas, agregó la madre, quien dijo que una barbarie así solo la pudo hacer alguien a quien le encargaron hacer ese trabajo con lujo de saña.
La muchacha era madre de Óscar Samael Moncada, que en mayo cumplirá 6 años. La mamá dijo que actualmente no se le conocía compañero sentimental a Pamela y que el papá del niño vive en Yuscarán.
Por ahora está detenido mientras se hacen las investigaciones Dagoberto Chacón Rodríguez, un presbítero de la iglesia episcopal de Yuscarán, que era también compañero de trabajo y amigo muy cercano de Pamela. La policía fue a la casa de Dagoberto a preguntar y él accedió a presentarse voluntariamente para cooperar.
Dagoberto admitió que el lunes él y Paola anduvieron en una misión propia de la iglesia en una aldeas de Yuscarán, pero, dijo que regresaron al mediodía y se despidieron con toda normalidad en el parque Presentación Centeno, del pequeño casco urbano de la cabecera departamental de El Paraíso.
Fue precisamente Javier Chacón, un sobrino de Dagoberto -el único detenido en relación al caso- quien encontrò el cadáver de la muchacha. Javier dijo ayer que él junto a otras seis personas integraban una brigada de búsqueda cuando repentinamente uno de los del grupo gritó que la muchacha estaba allí y luego avisaron a la policía.
Besy Pamela era una perito mercantil que se había graduado en el Instituto Presentación Centeno de Yuscarán y actualmente cursaba el segundo año de teología en la iglesia episcopal y era administradora de la iglesia en Yuscarán y por ello subalterna directa del presbítero Chacón.