Honduras
Unas 48 horas después de que fuera asesinada la jueza que llevaba su caso, por supuesto abuso sexual contra menores, apareció muerto en un misterioso hecho el abogado Conrado Zavala.
El togado fue hallado sin vida en su casa ubicada en la Villa de San Francisco, Francisco Morazán.
El cadáver de Zavala, a quien la fallecida togada remitió a juico oral por varios delitos de abuso sexual contra menores, fue descubierto boca a bajo, tendido en su cama alrededor del mediodía de ayer. Autoridades del Ministerio Público y de Medicina Forense no explicaron si la víctima se quitó la vida, tal y como trascendió en algunos medios de comunicación, con alguna arma de fuego o mediante la ingesta de algún veneno o medicamento. Sin embargo, se conoció que su arma de fuego fue encontrada en un costado de la cama.
La trabajadora doméstica fue quien encontró el cadáver de Zavala e inmediatamente hizo la denuncia ante las autoridades.
En el lugar del crimen fue encontrada una carta de despedida que supuestamente habría escrito Zavala con fecha jueves 4 de marzo de este año.
Las autoridades policiales se mostraron herméticas y no permitieron el acceso a la escena del crimen, así como tampoco se dieron detalles del misterioso incidente.
Investigado
EL HERALDO conoció que las autoridades policiales investigaban a Zavala para saber si existía o no alguna relación entre él y el crimen de la jueza de la Niñez, Olga Marina Laguna, asesinada por dos individuos que se transportaban en una motocicleta el pasado miércoles en la colonia Prados Universitarios, cuando se dirigía a su casa. Las autoridades de la Secretaría de Seguridad manifestaron en una conferencia de prensa que se estaban investigando los casos que conocía la abogada, entre ellos el que involucrabaa Zavala.
Por su parte, fuentes ligadas a la Fiscalía de la Mujer afirman que este hecho no tiene relación con el crimen de la jueza Laguna. El crimen de la funcionaria judicial está siendo investigado por la Unidad de Femicidios de la Fiscalía Especial de la Mujer.
Antecedentes
En octubre de 2009, un tribunal de alzada dejó sin efecto una resolución de jueces de sentencia mediante la cual anulaba todo el proceso incoado contra Zavala.
Tras este fallo, el caso fue remitido a juicio oral como en primera instancia lo resolvió Olga Marina Laguna.
Conrado Zavala fue acusado por la Fiscalía de la Niñez el 12 de junio de 2008 por tres delitos de violación especial, dos por relaciones sexuales remuneradas, un acto de lujuria agravado y uno por pornografía infantil.
Zavala fue capturado en residencial Altos de Jacaleapa luego de que Policías le dieran seguimiento durante seis meses. Al momento de la captura del ahora fallecido abogado, durante el allanamiento en la vivienda se encontró material pornográfico de las infantes que fueron presentadas como testigos protegidas, en la audiencia inicial.
En el lugar también se decomisó fotografías en las que muestra teniendo relaciones sexuales con una menor de siete años, así como con otra de 13 y 16 años.
Por estas acusaciones en los Juzgados de lo Penal se le decretó auto de prisión y en varias oportunidades se le negaron las medidas cautelares debido a la gravedad de la pena, pero en noviembre del mismo año recobró su libertad mediante una revisión de medidas debido a que cumplió 60 años, por lo que desde esa fecha se había defendido en libertad.
No tuve nada que ver
En una carta que el abogado Conrado Zavala supuestamente escribió antes de morir referente al caso de la muerte de la abogada Olga Laguna asegura que "...pero ya ves, ya se dice que yo estoy relacionado con el caso (la muerte de Laguna) y desde luego me van a masacrar de nuevo aún sin haber tenido yo absolutamente nada que ver en este incidente... con mi muerte debe ser sobreseída la causa de supuestas agresiones sexuales en mi contra... al no estar vivo el pretendido agresor, no existen motivos que justifiquen su inhumana falsedad en sus prejuicios".
En la carta, el ahora occiso también hace referencia a que no deseaba que algunos de sus familiares se hicieran presentes en su sepelio.