Honduras
La periodista hondureña Karol Cabrera, que ha sido vÃctima de dos atentados en menos de tres meses, se declaró ayer "asilada polÃtica" y se negó a salir del hospital militar de Tegucigalpa, donde convalece de heridas a bala.
"De aquà nadie me sacará, sólo para irme del paÃs", dijo la reportera a la AP.
"Los médicos me dieron de alta hace 15 dÃas luego de operarme y decidà quedarme en este hospital como asilada polÃtica hasta que me vaya del paÃs porque los seguidores del ex presidente (Manuel) Zelaya me han advertido que me matarán al salir", añadió.
Aunque no acusó formalmente a ninguna persona, los partidarios de Zelaya han rechazado reiteradamente esa versión.
"Una bala me destrozó el hueso del brazo izquierdo, donde me instalaron siete tornillos y una platina. Si me sacan del hospital, me instalaré en las afueras en una tienda de campaña para no irme de aquÃ".
Cabrera, de 42 años, aclaró que el presidente Porfirio Lobo "me ha ayudado en todo lo que necesito... y yo estoy muy agradecida".
El portavoz presidencial Bladimir Bacca dijo a la AP que "desconocemos la situación de la compañera Cabrera y por el momento no nos podemos referir a su caso".
"Me van a matar. Me han llamado a mi teléfono celular para decirme: la próxima vez no te salvás, perra. Entonces ¿por qué el gobierno no me protege?", se preguntó la reportera.
La periodista posee el programa de noticias y comentarios "El Angel de la Controversia" en la emisora privada Radio Cadena de Noticias y otro en el canal estatal 8.
En el segundo atentado a la periodista, el 1 de marzo, dos pistoleros dispararon al automóvil en que viajaba, matando a su colega Joseph Hernández. Ella resultó con tres impactos de bala. Los hombres atacaron desde un automóvil cuando ella se dirigÃa a su residencia en Tegucigalpa y su vehÃculo subÃa una empinada carretera.
En ese mismo sitio, dos motociclistas dispararon en diciembre del 2009 contra el automóvil de Cabrera, asesinando a su hija Katherine Nicolle, una joven de 17 años que se encontraba en estado de embarazo. El bebé también falleció a causa del ataque.
Desde la crisis polÃtica que atravesó Honduras han sido asesinados de manera similar al menos dos coroneles del ejército, un general que se desempeñaba como fiscal que combatÃa el narcotráfico y un sobrino del ex presidente Roberto Micheletti. El fiscal general Luis Rubà también sufrió un atentado en su finca, cuando pistoleros dispararon a su vehÃculo, pero él y su familia no fueron heridos.
Sobre Micheletti, Karol aseguró que "él ha sido mi más firme protector".
En marzo, tres periodistas fueron asesinados en circunstancias similares, mientras las autoridades aún no aclaran esos delitos ni nadie se responsabiliza por ellos