Honduras
Por suponerlo responsable de cometer el delito de actos de lujuria en perjuicio de una niña de 8 años se dictó auto de prisión, con arresto domiciliario, en contra de Máximo Grádiz.
La resolución se dictó en una audiencia inicial en la cual la Fiscalía de la Niñez acreditó con pruebas el indicio racional suficiente de participación del imputado en el delito.
Según requerimiento fiscal, los hechos ocurrieron el pasado 10 de marzo cuando la menor estaba sola en su casa de habitación.
La ofendida relató que el imputado acostumbraba venderle productos lácteos a su madre. Ese día el sospechoso llegó a la vivienda, la niña aseguró que Gradiz le preguntó por su madre y ella le dijo que no estaba, que andaba en el hospital con su hermanita, pero que le había dejado el dinero de los productos.
Al ver que la menor estaba sola el sexagenario entró a la casa, la tomó por la fuerza y la beso en la boca.
La niña logró soltarse de las manos del aberrado sexual, por lo que el imputado le dijo que ella era mala porque no le quería dar un beso, luego se fue de la vivienda.
Una vez que sus padres regresaron a la casa, la menor les contó lo sucedido y ellos formalizaron la denuncia ante el Ministerio Público. Tras evacuar las investigaciones se formalizó la acusación ante el Juzgado Penal, donde el encausado compareció a responder por los cargos.
Al conocer las pruebas, el juez dictó el auto de prisión en contra de Grádiz, a quien por pasar de los 60 años se le impuso la medida cautelar de arresto domiciliario.