Honduras
La violencia en contra de la mujer se ensañó durante la recién pasada semana. Diez mujeres perdieron la vida a manos de criminales sin escrúpulos.
La mayoría de estos crímenes se perpetró en la capital, ya que ocho de las diez fallecidas fueron asesinadas en sectores de Tegucigalpa y Comayagüela, mientras que en la zona norte dos mujeres murieron en hechos violentos.
Las edades de las diez mujeres asesinadas oscilan entre los 15 y 58 años de edad.
Según estadísticas proporcionadas por la unidad de Muerte Violenta de Mujeres de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), en lo que va del año, 93 damas han perdido la vida de manera violenta.
La principal hipótesis es que la mayoría de ellas se dedicaba al "narcomenudeo".
Mientras que las otras causas de los crímenes son producto de la violencia doméstica, luego el ajuste de cuentas y por último malos entendidos con otras personas.
Los crímenes
Los homicidios se registraron a partir del miércoles, cuando una colegiala fue asesinada al negarse a entregar su teléfono celular a unos delincuentes, quienes sin pensarlo dos veces le dispararon, la adolescente fue identificada como Alexandra Michelle Casco Contreras.
El jueves, en el sector del mercado Colón de Comayagüela, en medio de una balacera perdió la vida la comerciante Mirian Sosa de 47 años.
Ese mismo día, en la zona norte del país, fueron asesinadas en diferentes hechos, la jovencita Velkys Yosaira Sánchez Vélásquez de 17 años y en otro sector fue encontrado el cuerpo sin vida de Jennifer Isaula Mead (22), quien permaneció secuestrada por varios días, pero sus captores tomaron la cruel determinación de asesinarla.
Mientras que la noche del viernes, cuando regresaba a su casa en el barrio el bosque fue víctima de robo la joven Betty Patricia Valeriano Díaz (20), a quienes los delincuentes le dispararon, por lo que la muchacha murió unas horas más tarde en la sala de emergencia del hospital Escuela.
Sábado sangriento
La madrugada del sábado se tiñó de rojo con el descubrimiento de los cuerpos sin vida de un matrimonio en el sector de Bosques de Zambrano.
Las víctimas eran Gina Yuliveth Lezama Hernández junto a su esposo Arnaldo Tejada, la fémina presentaba dos heridas de bala al igual que su acompañante.
Mientras que ya en horas de la mañana, en la colonia Tiloarque se reportaba el asesinato de una impulsadora de una tienda de lubricantes, identificada como Alma Melissa Vásquez Fonseca.
Dos horas después se perpetró un doble crimen con firma de sicariato, que se produjo en una llantera de la colonia Altamira de Tegucigalpa.
Dos sujetos en motocicletas llegaron al negocio y dispararon en contra de Rosa Adilia Gonzales, hiriendo en el acto a Rosa Gómez y falleciendo su esposo Denis Cáceres, quien era empleado del negocio.
Mientras que en horas de la noche, la tranquilidad y el silencio fue interrumpido en la colonia Cantarero López de Comayagüela cuando varios sujetos armados acribillaron a nueve personas, entre ellas dos mujeres de avanzada edad.
Las víctimas fueron asesinadas en el interior de una vivienda y fueron identificadas como América Castillo de 58 años y Gloria Linora Coban Lagos de 50 años.
Tegucigalpa y San Pedro Sula, las más peligrosas
Según estadísticas de la DNIC, de los 93 femicidios contabilizados durante el 2010, 28 se han producido en Tegucigalpa y 22 en San Pedro Sula, mientras que en Choloma, en el departamento de Cortés, se reportan seis femicidios, igual cantidad de asesinatos de mujeres se produjo en La Lima y en La Ceiba se cuentan cuatro.
Según los expertos, los homicidas utilizan en su mayoría armas de fuego automáticas y en otras ocasiones armas blancas (cuchillo, puñal o machete).
Los informes de los femicidios indican que, en su mayoría, las víctimas estaban involucradas en actos ilícitos.
"La participación de las mujeres en venta de drogas o narcomenudeo es una de las principales causas de estos asesinatos, un 60% de los crímenes está vinculado a drogas", reveló una fuente de entero crédito.
Además, aseguró que algunos de los asesinatos de mujeres están atribuidos a ex parejas de estas, y "estos casos son los más fáciles de esclarecer porque, por lo general las mujeres ya habían interpuesto denuncias por violencia doméstica o los familiares tenían conocimiento de amenazas", agregó.