Honduras
La ola criminal y la inseguridad está a flor de piel en la capital.
En el interior de una zapatería quedó el cuerpo sin vida de Darío Raudales Moncada, de 37 años, quien trabajaba como zapatero.
Este hecho sangriento ocurrió ayer en horas de la tarde en la colonia Obrera.
Según relatos del dueño del taller, él salió a hacer diligencias y cuando regresó escuchó varios disparos. Al entrar al taller vio el cuerpo de Raudales ensangrentado y tirado boca abajo, sin vida.
Al parecer otro trabajador resultó herido y salió huyendo del lugar tratando de salvar su vida.
Testigos afirmaron que fueron dos sujetos los responsables.
Se maneja la hipótesis de que uno se quedó afuera vigilando que no llegara nadie más y el otro ingresó con el arma y le disparó a Raudales.
Los familiares de la víctima llegaron corriendo hasta la escena y al ver a su pariente sin vida no pudieron contener las lágrimas.
Vecinos relataron que Raudales Moncada quería irse del país hacia los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida.
También manifestaron que ya había sido amenazado y que le habían advertido que "vendrían por él".