Honduras
La improvisación, la flexibilidad, la incapacidad y la corrupción parecen no tener cabida en la nueva cárcel de máxima seguridad que será habilitada en los próximos días en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto.
La Secretaría de Seguridad y la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos (DNSEP) seleccionan al personal y los recursos materiales que se emplearán en la prisión que albergará a delincuentes peligrosos.
Un primer contingente de 25 policías, entre hombres y mujeres, viajó ayer a Estados Unidos a un entrenamiento especial sobre el manejo de privados de libertad en las cárceles, la manera de actuar en la prestación de su servicio policial y las medidas que deben tomar con los presos para evitar el peligro, entre otros.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, llegó al aeropuerto de Toncontín, lo mismo que el director de la Policía Nacional, José Luis Muñoz Licona; el jefe de la DNSEP, comisionado Danilo Orellana; y otros oficiales para despedir a los policías que partieron hacia Nuevo México, en el estado de Colorado, según se informó.
El grupo permanecerá siete semanas en capacitación y regresará al país para integrarse a su labor policial en el principal centro penitenciario, ya que a principios del mes de julio se inaugurará el módulo de seguridad y se alojarán los reclusos que serán seleccionados por los expertos en la rama.
Cumplirán condena
El ministro Álvarez afirmó que los policías que se especializarán en manejo de prisiones ayudarán para que "los privados de libertad cumplan su condena como debe ser".
"Es primera vez en la historia, agregó, que enviamos un contingente de este tamaño a entrenarse en los Estados Unidos de América en lo que es el manejo de privados de libertad".
Prosiguió que el curso durará siete semanas, lo que "nos ayudará a mover el sistema penitenciario del siglo 20 al siglo 21 en materia de capacitación".
Reveló que para garantizar la eficiencia de la nueva cárcel la selección de los policías es muy rigurosa, se pasan por polígrafo y se revisan sus antecedentes, porque lo que se requiere es que haya calidad.
Lo que queremos, dijo, es que quien vaya hacer esa labor sea una persona que no tenga un antecedente penal y que no esté coludido con miembros del crimen organizado ni de bandas de delincuentes.
Se tiene previsto habilitar el reclusorio a finales de junio y principios de julio, porque actualmente están comprando el material de servicios sanitarios, que es diferente.
"Los servicios son de acero para que no los puedan destruir, lo mismo que los espejos, llavines especiales", apuntó Álvarez.
Por su parte, el titular de la DNSEP, Danilo Orellana, confirmó que el inmueble tiene capacidad para 220 privados de libertad que serán seleccionados por equipos técnicos aprobados por el ministro Álvarez.
En los próximos días, Álvarez anunciará medidas de rehabilitación para la población penitenciaria en general, entre los que se incluyen a los de este módulo, que serán personas vinculadas a crimen organizado como narcotraficantes, secuestradores y robacarros, entre otros.