Honduras
Entre un paquete de fotografías, libros y documentos encontrados en Morocelí sobresale el permiso firmado por el entonces jefe del Departamento de Migraciones Internacionales, Carlos Amílcar Sánchez.
En el mismo autorizó "la permanencia en el país por el término de 90 días a la señora Jacqueline Tarsa LeBaron Chynoweth, de nacionalidad mexicana, quien tiene en proceso ante esta Dirección General la solicitud de su estatus por Razones Humanitarias".
Prosigue el documento que la señora LeBaron Chynoweth tendrá su domicilio en Comayagüela, municipio del Distrito Central, mientras se emite la resolución definitiva sobre su estatus.
Al final del permiso provisional se ruega a las autoridades civiles y militares prestarle la colaboración en caso de que la necesite.
No se ha logrado determinar si LeBaron logró el objetivo de obtener el documento oficial de residencia en Honduras, ya que no se encontró entre su documentación.
Hoja de antecedentes
Una fuente confió que el jueves pasado, día de la captura, LeBaron viajó a la capital con la intención de tramitar otros documentos que, supuestamente, utilizaría para solicitar la nacionalidad hondureña.
Se conoció que por dos veces estuvo en la Secretaría de Seguridad, de donde la enviaron a la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) a solicitar dicho documento, pero no lo logró obtener debido a que pedía una dispensa para no pagar los costos.
También trató conseguir audiencias con los altos mandos de la Policía Nacional para solicitarles el apoyo, ya que tenía en proyecto la creación de una organización no gubernamental (ong) en un sector del país.
Sin haber logrado el objetivo, regresó a Morocelí a donde llegó a las 7:00 de la noche. En la calle se encontraban dos agentes de civil, quienes la siguieron de cerca hasta la casa donde residía.
De inmediato, agentes de Interpol, del FBI y de otros cuerpos policiales, acordonaron él área y procedieron a esposarla de las manos ante el asombro de los vecinos más cercanos que ignoraban lo que acontecía.
"Ella no quería subirse al carro, exigía que estuviera presente el alcalde municipal, pero nosotros la aconsejamos que mejor obedeciera", expresó el maestro Herrera.
Los moradores no conocieron las causas de la captura de LeBaron hasta que leyeron la noticia en EL HERALDO y todavía no logran salir del asombro.
"Yo la conocía así de pasada, pero nunca tuve amistad con ella; yo me asusté cuando me dijeron que había salido en el periódico y para mí fue una sorpresa", expresó la señora Mélida Herrera, vecina de LeBaron.
Francamente, prosiguió, le digo que esa mujer tiene huevos y bien puestos.