Honduras
Desde hilos dentales con figuras de Winie the Pooh hasta teléfonos celulares modernos, armas cortantes y drogas, entre otros objetos, incautó la Policía en otro operativo ejecutado ayer en el módulo Escorpión que aloja a los miembros de la Mara 18 en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto.
En la operación se empleó un nuevo equipo sofisticado como escáneres con el cual se pueden detectar los teléfonos celulares y metales que los presidiarios ocultan en las paredes, así como en pedazos de madera y hasta en el piso para evitar que se les decomisen.
También las autoridades pusieron en marcha un método de identificación de los reclusos para que no haya dudas sobre sus nombres.
Madrugón carcelario
Esta vez le tocó el turno a los mareros de la "18" que purgan condenas por diversos delitos en el principal centro penitenciario del país.
Equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), policías penitenciarios y preventivos, más un personal especializado participaron en los registros minuciosos en el otrora módulo de máxima seguridad que fue construido en el pasado para aislar a los reos peligrosos.
Las piezas íntimas de mujer volvieron a sobresalir entre lo decomisado por la Policía, además de una cubeta llena de bebida embriagante (chicha), teléfonos móviles, cargadores, armas cortopunzantes y videojuegos.
También se encontraron cuatro fotografías de automóviles tipo turismo, las que son investigadas por la DNIC con el fin de determinar el motivo por el cual las tenían en uno de los pabellones del edificio, aunque sospechan que podrían participar en actividades ilícitas.
Este es el segundo operativo que se registra en el penal durante los últimos días. La semana pasada fue en el módulo de Sentenciados 1, más conocido como "Casa Blanca" que alberga a reos considerados peligrosos pertenecientes a bandas de crimen organizado.
Las acciones policiales de ayer se extendieron a dos centros penales más, incluido el de Choluteca, según confirmó el titular de la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos (DGSEP) comisionado Danilo Orellana.
Nuevas estrategias
La identificación de los presos es lo novedoso que se ha implementado en las cárceles del país y que permitirá detectar los nombres falsos que utilizan algunos desde que ingresaron a la prisión.
Ayer los técnicos tomaron huellas dactilares a una parte de los mareros con un nuevo sistema porque, según lo declarado por el alto oficial, hay muchos que tienen hasta dos y tres nombres.
Ahora todos van a estar identificados, agregó Orellana, esto se realizará a nivel nacional.
Confió que en el registro utilizaron nuevos aparatos electrónicos con capacidad para detectar teléfonos celulares y variedad de metales ocultos en las paredes y en otros sitios.
Esto indica, dijo, que los celulares y objetos de metal no se pueden quedar escondidos en paredes y en pedazos de madera como ocurría antes.
Reveló que no solo en la cárcel de varones de Támara se ha puesto a prueba el sistema, sino que también en otros centros penales.
Orellana calificó como positivos los resultados, porque "se hizo un decomiso importante de teléfonos y una regular cantidad de drogas".
Entre el decomiso se observaron unos libros, supuestamente contables, en lo que aparece el desglose de cobros ilegales que compinches de los presidiarios realizan en la capital y en otras ciudades, lo que está en proceso de investigación de parte de equipos especializados de la DNIC.
Para los próximos días las autoridades carcelarias pondrán en funcionamiento otras estrategias tanto en el área de registro de visitas, para evitar el ingreso de drogas y teléfonos celulares, como en el recinto general con el fin de controlar las irregularidades que todavía se presentan.
Para los encargados de la administración de las prisiones ha resultado difícil controlar las llamadas telefónicas que realizan los internos, un medio utilizado por integrantes del crimen organizado para ordenar secuestros, robos de automóviles y tráfico, de drogas, entre otros.
En ese contexto, Orellana aseguró que ya existe una resolución, pero que será el propio ministro de Seguridad Óscar Álvarez quien anunciará el procedimiento a seguir.
Confió que el funcionario dará a conocer cuatro o cinco medidas con restricciones bastante fuertes en los centros penales de todo el país que albergan a más de 12 mil presos.
A los constantes problemas que se registran en los reclusorios se suma el crecimiento de la población penitenciaria lo que, según Orellana, se debe a los operativos que realiza la Policía en la ciudad.
En la Penitenciaría Nacional de Támara la población de internos se aproxima a los 3,000, aunque la capacidad es para 1,500 y en la misma situación están otros reclusorios del interior del país, aseguró el jefe policial.