Honduras
La Policía Nacional Preventiva se anotó ayer un hit al rescatar con vida a un secuestrado y capturar a dos malvivientes que lo mantenían en cautiverio.
La víctima es Fermín Márquez Alvarado. Fue liberado en el campo Las Flores.
La pesadilla no fue extensa. Comenzó ayer mismo, por la mañana, cuando fue plagiado por varios sujetos mientras salía de su casa en la aldea Toyós, El Negrito, y se dirigía a su ferretería ubicada en ese mismo lugar.
El comerciante iba en un pick-up Mazda, cabina y media, rojo. Fue interceptado por cinco sujetos fuertemente armados que lo subieron por la fuerza en una camioneta Ford Explorer color oro, con placa PBN-8004.
Cruce de balas
El hombre de negocios fue liberado luego de una espectacular persecución en la que los cinco raptores se enfrentaron a tiros con los agentes policiales, a consecuencia de lo cual dos maleantes resultaron heridos.
Al ser capturados, los sujetos se identificaron como Kevin Geovany Romero Figueroa, de 23 años, y Jesús Alfonso Guzmán, de 17, a quienes se les decomisó la camioneta en que se conducían.
Los restantes tres delincuentes se dieron a la fuga en un carro negro que también participó en el frustrado secuestro.
Los dos detenidos son originarios de San Pedro Sula y residentes en las colonias Satélite y Tepeaca, informó la Policía. Los maleantes fueron trasladados en una patrulla al hospital de El Progreso, donde fueron tratados de heridas de bala en sus piernas.
Según informó el jefe departamental de la Policía de Yoro, comisionado Porfirio Escobar, los hombres a punta de pistola bajaron al ferretero de su carro y lo subieron en la camioneta cerca de la aldea Samar, municipio de Tela.
Los plagiarios, con la víctima a bordo, huyeron por la calle que conduce de la aldea La 36 a Urraco. "Inmediatamente después de que nos avisaron que lo llevaban plagiado, alertamos a todas la patrullas y las distribuimos en el sector.
De esa manera interceptamos el carro en que trasportaban al secuestrado. No pudimos detener al otro automóvil", relató Escobar.
Dijo que los dos aprehendidos, al verse cercados por los agentes preventivos, les dispararon, tiraron al secuestrado del carro y huyeron a una finca de palma africana.
"Las pistolas que portaban las tiraron en los matorrales y no las pudimos encontrar", declaró el jefe departamental.
Escobar añadió que los secuestradores traían a Fermín Márquez Alvarado a San Pedro Sula para ocultarlo y negociar su liberación con los familiares.
Jesús Alfonso Guzmán, uno de los plagiarios, aseguró al ser detenido que es estudiante de tercer curso de ciclo común en un colegio de San Pedro Sula y que la pistola se la dio un familiar.
Los hechos
Márquez Alvarado dijo que, para interceptarlo y secuestrarlo, los hombres armados cruzaron dos vehículos frente al suyo, impidiendo que continuara su marcha.
Cuando lo sacaban del carro, los sujetos se identificaron como agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).
"Me dijeron que me llevaban para una investigación. Hacían como que llamaban a oficiales y decían que los estaban esperando", expresó.
"No me mostraron ninguna placa. Solo me tiraron al suelo y me dijeron que me ocupaban y nada más", contó.
Contó que cuando escuchó los disparos y supo que los policías venían detrás del carro en que lo llevaban secuestrado, dijo para sí mismo: "Gracias, Señor, porque tú los enviaste. Yo venía orando y Dios escuchó mis plegarias".
Comentó que los hombres cuando lo plagiaron le taparon los ojos con una camiseta roja y le golpearon la cabeza. Márquez narró que cuando intervino la Policía, en una acción audaz, los dos hombres se lanzaron del automóvil y él quedó solo en el carro mientras se escapaban.