Honduras
Apenas tres dÃas dejaron vivir a un convicto en la PenitenciarÃa Nacional Marco Aurelio Soto, en el valle de Támara, porque ayer fue ultimado a balazos por otro compañero de infortunio.
El recluso Julio César Rosales expiró en la sala de urgencias del hospital Escuela a causa de varios balazos que otro reo le propinó con una pistola en el interior del principal centro penitenciario del paÃs, según la escueta información que se logró conocer.
El titular de la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos (DNSEP), comisionado Danilo Orellana, confirmó que Rosales tenÃa tres dÃas de haber sido trasladado a la cárcel de Támara de Santa Rosa de Copán y que en horas de la tarde en uno de los módulos fue atacado a tiros.
Se supo que el ahora occiso guardaba prisión por el delito de asesinato y que se le trasladó a Támara al constatar que estaba planificando un secuestro desde el centro penal de Santa Rosa de Copán.
La tarde de ayer un equipo de la DNIC realizaba las pesquisas en el centro penitenciario.