Honduras
Ejecutados a balazos en una casa abandonada de la aldea Las Anonas, San Buenaventura, al sur de Francisco Morazán, aparecieron dos de cuatro jóvenes que fueron capturados el martes por unos policías en la colonia Flor Número 2, mientras que los dolientes demandan el esclarecimiento del crimen.
Las autoridades identificaron a las víctimas como Franklin Saúl Velásquez Juánez, de 25 años y Edwin Josué Fúnez Bonilla, de 15, quienes tenían su domicilio en la colonia Flor Número 1 de Comayagüela.
Ambos fallecieron a causa de balazos localizados en la cabeza y en otras partes del cuerpo, sin que se conozca la identidad de los autores materiales.
Hasta ayer se desconocía el paradero de otros dos amigos de los infortunados que cayeron en una redada, aunque los familiares sostienen que en la estación policial les confirmaron que los habían dejado en libertad.
Enfrentamiento y captura
Familiares de los fallecidos relataron que el martes, al filo de las 11:00 de la mañana se produjo un enfrentamiento entre policías preventivos y delincuentes en la zona y que los cuatro jóvenes fueron detenidos, pero que no volvieron a saber nada de ellos.
La señora Petronila Juánez, madre de Franklin Saúl, dijo que el miércoles a las 11:00 de la noche llegó por última vez a la
Cuarta Estación Policial del barrio Belén a preguntar por su hijo y que los agentes le aseguraron que lo dejaron libre a las 4:00 de la tarde. Pero el joven nunca regresó a su casa.
Aseguró que a su vástago se lo llevaron de una pulpería de la Flor Número 2, lo mismo que al otro menor, pero que no permitieron que los vieran en la estación policial.
"Yo creo que los policías son los responsables, ellos tienen que dar explicación de lo que pasó con ellos", expresó doña Petronila mientras esperaba el cadáver en la morgue capitalina.
Ayer se desconocía el paradero de un individuo que es conocido con el apodo de "El Negro", a quien capturaron en posesión de una pistola.
Información confidencial que recibieron los cuerpos de investigación policial es que los ahora occisos eran supuestamente miembros de una banda que se dedicaba a cometer asaltos y eran sospechosos de la muerte del ayudante de un carro distribuidor de agua.