Honduras
Dos primos que se dedicaban a la venta de lácteos fueron encontrados muertos después de haber sido torturados brutalmente por sus asesinos.
Un tramo de tierra entre la 27 y 33 calles del sector sur este de la ciudad es el lugar donde las autoridades de Medicina Forense reconocieron ayer los cuerpos de las víctimas.
Miguel Ángel Sánchez Corrales (24), y Santos Mario Corrales Fletes (23), son los nombres con los que la Policía identificó a los muertos.
Según Medicina Forense los hombres tenían entre diez y doce horas de haber sido ultimados.
Raptados
Familiares de los difuntos dijeron que Miguel Ángel Sánchez Corrales, es dueño de una quesera ubicada en el Mercado Medina y que Santos Mario Corrales Fletes, trabajaba con él.
Los primos Corrales fueron raptados el miércoles a eso de las 5:30 de la tarde cuando se dirigían a sus casas ubicadas en la colonia Aurora, luego de salir del trabajo.
Ambos se transportaban en un vehículo tipo turismo color champagne cuando fueron interceptados en la entrada de la colonia Tepeaca por individuos armados, quienes los bajaron del carro y los subieron a otro.
Los torturaron
Los hombre fueron hallados en una calle de tierra en el barrio La Guardia, cerca de la línea férrea solo con ropa interior y amarrados a sus cuellos una cabuya con un pedazo de palo como especie de torniquete con el que se supone le habrían dado vuelta para acabar con sus vidas mediante ahorcamiento.
Según las investigaciones preliminares de los médicos forenses y de los cuerpos de investigación, antes de ser ultimados, las víctimas recibieron golpes en varias partes de su cuerpo.
En la escena del crimen no se hallaron pruebas de que hubiesen sido asesinados en el lugar. Se sospecha que en horas de la noche los fueron a tirar al sitio.
Los guardias de seguridad de las bodegas que se ubican cerca de donde se hallaron los cuerpos dijeron no escuchar disparos.
Hasta ayer los cuerpos de investigación no tenían mayores detalles del móvil de los hechos, ya que los familiares de las víctimas aseguraron que sus parientes eran hombres trabajadores, que no se merecían morir de esa forma.
Parientes de los occisos pidieron a los cuerpos policiales celeridad en las investigaciones del hecho para encontrar a los responsables.