Honduras
Dos vigilantes que prestaban sus servicios para una empresa comercializadora de gas LPG y para una gasolinera fueron ultimados ayer en esta ciudad en distintos hechos.
El primer caso tuvo lugar tras discusiones entre dos vigilantes de la empresa de gas, hecho que provocó la muerte de Manuel Alfredo Castro, de unos 35 años, originario de San Pedro Sula y residente en la colonia Danto, quien recibió cuatro impactos de bala a manos de un compañero de trabajo.
El hecho ocurrió a eso de las 9:30 de la mañana, en el interior del plantel de la referida empresa. Según versión de testigos, luego de que iniciaran la discusión se escucharon las detonaciones, seguidamente se observó en el suelo, ya sin vida, a Manuel Castro.
En el lugar permanecían únicamente los dos implicados en el asunto, el ahora occiso y el que se fugó, según confirmaron policías que llegaron al sitio, quienes obtuvieron esa información de boca de otros empleados.
Debido a la confusión tras el acto criminal, el hechor, de quien se dijo reside en esta ciudad, aprovechó para tirar por un muro la escopeta con la cual había disparado, para posteriormente darse a la fuga. "Está plenamente identificado, es la única persona que estaba junto a la víctima y esperamos darle captura", dijo el oficial Bustamante de la Policía Preventiva.
Lo ultiman en gasolinera
A eso de las 4:45 de la tarde, en una gasolinera de la ciudad, también fue ultimado de varios disparos el guardia de seguridad Florencio Martínez, de 53 años, quien cumplía con su primer día de labores.
El occiso era originario de la aldea garífuna de Corozal y, según relatos de testigos, un sujeto a bordo de una motocicleta color gris le disparó en varias oportunidades, hasta quitarle la vida, y posteriormente se dio a la fuga.
En el lugar de los hechos quedó la motocicleta, ya que en el intento de darse a la fuga el criminal impactó en un punto de la gasolinera, pero con la ayuda de un taxista pudo irse del sitio.