Honduras
Acribillado a balazos pereció ayer un motorista del transporte urbano en la calle principal de la colonia La Sosa, tras ser atacado por dos inadaptados sociales que se conducían en una motocicleta, mientras que la Policía realiza las pesquisas con el fin de capturar a los responsables.
El conductor Geovany, alias "Pununo", expiró al instante de varios balazos que recibió en la cabeza, su cadáver quedó frente al volante del autobús con registro número 448 que cubre la ruta El Carrizal-La Sosa.
Atentado criminal
Un agente de la Policía Preventiva reveló que alrededor de la 1:45 de la tarde la unidad de transporte circulaba por la calle principal con dirección a la colonia El Carrizal.
Al llegar a la curva que está en el desvío a la colonia El Sitio, dos malhechores esperaban en una motocicleta en la orilla de la calzada y dispararon a mansalva contra el conductor infiriéndole varios balazos que le provocaron la muerte el instante.
El automotor siguió por la calle sin control y se detuvo tras estrellarse en una casa de madera con el motor encendido. El cobrador, de quien no se logró conocer la identidad, se salvó de morir y escapó del lugar.
Los criminales huyeron con rumbo desconocido, mientras que agentes de la Policía que se encontraban el sector conocido como El Palo, en La Travesía, se movilizaron de inmediato, pero no pudieron localizarlos.
En la escena del crimen quedaron varios casquillos de bala calibre 9 milímetros y parte de los vidrios del bus.
Investigaciones
Un equipo de la Unidad de Análisis de la Policía Preventiva se presentó al lugar de la tragedia a los pocos minutos para realizar las averiguaciones preliminares que les conduzcan a identificar a los autores materiales del crimen y establecer los móviles.
Luego llegaron agentes de la Sección de Homicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), quienes iniciaron una serie de averiguaciones orientadas a esclarecer el caso. Un policía confió que hace pocos días el infortunado les había comentado que supuestos mareros llegaban a la terminal a cobrar el denominado "impuesto de guerra", por lo que se presume que ese pudo haber sido el móvil.