Honduras
En menos de 24 horas se reportó la muerte de dos taxistas entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer en puntos distintos de la capital, sin que la Policía tenga pistas de los autores materiales de los crímenes.
A las 8:30 de la noche en la colonia La Joya, empleados del Ministerio Público en conjunto con equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Policía Preventiva reconocieron el cadáver del motorista Carlos Rolando Flores Mendoza, de 38 años, quien fue ultimado a balazos por malhechores.
El cuerpo inerte quedó en el interior del taxi con registro número 6159 con varios disparos y quemaduras en diferentes partes del cuerpo.
Agentes de la DNIC iniciaron las investigaciones del caso para establecer los móviles del sangriento suceso y tratar de capturar a los malhechores.
El escueto informe del cuerpo policial solo da a conocer que la víctima fue encontrada en el automotor, pero no logró determinar los pormenores del hecho criminal.
La Policía sospecha que Flores Mendoza pudo haber sido atacado por supuestos mareros, quienes le dispararon con un arma hechiza (chimba), ya que recibió disparos de escopeta, según reveló una fuente.
Se presume que uno de los proyectiles alcanzó la batería del vehículo y que eso provocó un incendio, por lo que Flores resultó con quemaduras, aunque la Policía investiga si los mismos criminales le prendieron fuego tras consumar el crimen.
Todavía la tarde de ayer el equipo de la sección de Homicidios del cuerpo policial asignado para investigar el crimen no tenía pistas de los responsables ni sabía los móviles del atentado criminal.
Los dolientes sospechan que a Carlos Rolando lo mataron por robarle, ya que los criminales le llevaron el dinero y las pertenencias.
Madrugan a matarlo
Entre tanto, el robo de 150 lempiras pudo haber sido el móvil de la muerte violenta de otro taxista que se registró la madrugada de ayer en la colonia Policarpo Paz García, lo que está en proceso de investigación de parte de la Policía.
La víctima es José Rolando Pérez Sánchez, de 57 años, residente en la misma colonia, quien falleció al instante a causa de varias heridas de bala.
Según versiones de los dolientes, al filo de las 3:30 de la madrugada él salió de su casa a recoger el taxi para irse a trabajar, pero cuando transitaba frente al Instituto San Pablo fue interceptado por dos delincuentes que se conducían en una motocicleta.
Los malhechores procedieron a asaltar al infortunado quitándole el dinero y otras prendas de valor.
Al parecer los inadaptados sociales se molestaron porque el mal logrado solo andaba 150 lempiras, razón por la cual le dispararon matándolo al instante.
Un pariente confió que Pérez Sánchez acostumbraba a madrugar hacia su trabajo y que ya le habían advertido que no saliera tan temprano porque era peligroso, pero hizo caso omiso a los consejos y no tomó las medidas de prevención.
Equipos de la DNIC realizan las averiguaciones de rigor con el fin de esclarecer los dos crímenes e identificar a los responsables para proceder a darles captura y presentarlos ante los tribunales de justicia.
Los familiares reclamaron los restos mortales la mañana de ayer en la morgue capitalina y solicitaron a la Policía que estas muertes no queden en la impunidad.