Honduras
En el ambiente solo se respiraba llanto y consternación. Aquella chiquilla que corría de un lado a otro ayer estaba inmóvil en su féretro.
A Cindy Jackeline Sánchez un cobrador de bus irresponsable le arrebató su vida. Apenas tenía 11 años. La muerte la encontró camino a la escuela José María Casco.
También se arrebató la vida de su padre Noel Antonio Sánchez, un hombre trabajador y entregado a sus hijos, que día a día los llevaba en su moto a recibir el pan del saber.
Ayer, ambos cuerpos eran velados en una residencia ubicada en la salida a Valle de Ángeles.
El fatal accidente ocurrió la mañana del martes en la calle principal de la colonia
El Sitio. También resultó gravemente herido el niño Noel Antonio Sánchez.
El cuerpo inerte de la pequeña quedó en el lugar del accidente, mientras que su progenitor expiró la noche del mismo día en el Seguro Social.
La pequeña Cindy no podrá disfrutar de las interminables horas de juegos que por las tardes compartió con "Ony", su compañera de escuela y amiga inseparable, quien dejó de asistir a sus clases por estar junto al féretro que contienen los restos mortales.
Cindy tenía muchos sueños por alcanzar. Cursaba el quinto año de educación primaria.
Tras la tragedia, las autoridades de Soptravi se acordaron de reiniciar los operativos para asegurar que los conductores de unidades de transporte público cumplan la ley y los acuerdos que suscriben cada vez que hay aumento de tarifa.