Honduras
La codicia por el dinero habría opacado supuestamente el amor que tenía por su hermano.
Esta es la historia de don Anastasio Avilez Matute, de 45 años, residente en la comunidad de las Bodegas, ubicada en el kilómetro 22 de la carretera al sur del país, a inmediaciones del municipio de Santa Ana.
Según relatos de familiares de la víctima, el supuesto asesino responde al nombre de Maximino Avilez Matute, hermano de la víctima.
El sospechoso, según los dolientes, goza del beneficio de preliberación, ya que estaba pagando una condena por el delito de homicidio en perjuicio de otra persona.
Los hechos
Una de las parientes afirmó que él (Maximino) salió ayer de la cárcel y le habló por teléfono a Anastasio y le dijo que quería que fueran a medir unas tierras para ver cuánto les tocaba a cada uno de los herederos.
Anastasio se dirigió al lugar en compañía de otros familiares, al llegar al lugar acordado, los hermanos se extendieron las manos y se saludaron con un abrazo.
Después del saludo procedieron a medir las hectáreas de tierra que les habría dejado su padre, mismas que tienen que ser divididas entre 13 hermanos.
Al terminar las mediciones del terreno, Maximino le dio un apretón de manos a su hermano y le dijo: “no estoy de acuerdo con lo que me toca” y, supuestamente sin decir más, disparó en tres ocasiones.
Los dolientes revelaron que Anastasio recibió uno de los disparos en la cabeza y otro en el abdomen, lo que le causó la muerte de manera inmediata.
Al ver que había asesinado a su propio hermano, Maximino decidió huir del lugar con rumbo desconocido. Los familiares aseguraron que el sospechoso tenía que presentarse ayer a la Penitenciaría Nacional de Támara.
Mientras tanto ya interpusieron la denuncia por el nuevo delito que cometió en contra de su propio hermano.
En la morgue capitalina los dolientes declararon que Maximino supuestamente los había amenazado para que se fueran de la casa donde vivían, porque si no los mataría a todos.