Honduras
Una sensación de inseguridad, zozobra e impotencia generó ayer el macabro hallazgo de dos cadáveres: uno en el interior de una bolsa negra y el otro dentro de un saco en la tercera avenida, octava calle de Comayagüela, sin que la Policía conozca la identidad de los criminales ni los móviles del hecho sangriento.
Uno de los fallecidos fue identificado como Wilson Adonay Espinoza Ramírez, de 18 años, alias "El Güicho", un comerciante que se dedicaba a la venta de verduras en los mercados capitalinos, según revelaron sus familiares.
De la otra víctima se logró conocer, ya casi en horas de la noche, que se trata de José Luis López Gómez, de 22 años, quien fue identificado por familiares que se presentaron a la morgue de Medicina Forense.
Las autoridades no dieron a conocer el tipo de arma utilizada para ejecutar a los infortunados, ya que el caso seguía en proceso de investigación.
Macabro hallazgo
Al filo de las 6:00 de la mañana, la Policía fue notificada de que en el sector antes indicado se encontraban dos bultos sospechosos, por lo que varios agentes de la Policía Preventiva se presentaron a los pocos minutos y confirmaron que eran los cuerpos sin vida de dos personas.
Los cadáveres amanecieron en la esquina de la tienda de productos agropecuarios Noleyra, uno en el interior de una bolsa plástica de color negro y el otro en un saco de nylon.
Los dos estaban amarrados completamente con cabuyas de nylon y con indicios de haber sido torturados, según reveló una fuente de la morgue. Espinoza Ramírez tenía la mano derecha cercenada.
Equipos de las secciones de Homicidios y de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) se presentaron a realizar las pesquisas orientadas a esclarecer el doble crimen.
Capturados por la Policía
Una doliente relató que Espinoza Ramírez fue arrestado el jueves a las 2:00 de la tarde por agentes de la Policía Preventiva y llevado a la Cuarta Estación del barrio Belén en la patrulla M-03-09 de la Jefatura Metropolitana.
Agregó que él estaba en un comedor de la zona comercial y que, de repente, fue sacado por agentes policiales y llevado a prisión por escándalo público.
Al presentarse a la estación policial un agente le manifestó a la familia que serían liberados el viernes a las 12:00 de la noche, pero al llegar a recogerlo les dijeron que había salido antes, lo cual quedó registrado en el libro.
Parientes dijeron que Espinoza Ramírez caminaba armado con una pistola calibre 9 milímetros, la cual no aparece, tampoco su teléfono celular.
Lo extraño es que la mañana de ayer aparecieron muertos en el sector antes indicado.