Honduras
Tres niñas inocentes, entre ellas, una de 40 dÃas de nacida, se quedaron sin el calor de su madre por causa de la ola de violencia que azota a la capital.
Catherine Desiré Bonilla Murillo, de 23 años, apareció ejecutada la mañana de ayer junto a dos jóvenes del sexo masculino en un matorral de la calle que conduce a Nueva Aldea, al oeste de la represa Los Laureles, en circunstancias misteriosas.
Familiares identificaron a los otros dos fallecidos como Edgar Antonio Zúñiga Pavón, de 19 años y Rafael Leonardo Osorto Corrales, de 17 años, quienes residÃan en la colonia Flor del Campo, al sur de la ciudad.
Los tres cuerpos fueron descubiertos boca abajo sobre la maleza con las manos amarradas para atrás, disparos en la cabeza y en estado de descomposición, lo tÃpico de una ejecución.
Los cuerpos de investigación policial realizan las pesquisas orientadas a esclarecer el triple crimen con el fin de identificar a los autores materiales.
Al filo de las 10:00 de la mañana la PolicÃa fue informada del macabro hallazgo, por lo que varios agentes se movilizaron en una patrulla a realizar las averiguaciones preliminares.
Desaparecidos el viernes
Familiares de Zúñiga Pavón y de Osorto Corrales relataron que ambos salieron de sus casas el viernes a las 8:00 de la noche a una fiesta que se celebró en las instalaciones de la Fuerza Aérea Hondure ña (FAH) por el aniversario del programa de televisión Ritmo Catracho.
Desde aquel dÃa no volvieron a saber nada de ellos, por lo que procedieron a buscarlos en diferentes puntos de la capital, asà como en las postas policiales y en la morgue de Medicina Forense, pero nadie les dio información sobre su paradero.
La mañana de ayer fueron notificados del hallazgo de los tres cuerpos, por lo que algunos de los parientes se presentaron a la escena del crimen y confirmaron que entre las tres vÃctimas estaban los infortunados.
Los dolientes aseguraron que los ahora occisos no tenÃan problemas con nadie, por lo que desconocen el origen del hecho criminal.
Mientras tanto, el cadáver de la muchacha fue ingresado a la morgue capitalina como desconocido, ya que las autoridades competentes no encontraron los documentos personales al momento del levantamiento.
Leche para su hija
La señora MarÃa Antonia Alvarado Gámez, dueña de la casa donde habitaba Catherine Desiré en la colonia San José de El Pedregal, relató que la joven salió de su vivienda el viernes a las 7:00 de la noche en busca de leche para su hija recién nacida.
Sus tres hijas, una de 6 años, otra de 2 años y la última de 40 dÃas de nacida quedaron en la habitación, por lo que les resultó extraño que no regresara.
Alvarado Gámez reveló que llamó varias veces al teléfono celular, pero que al no tener respuesta le dejó mensajes pidiéndoles a los captores que no le hicieran daño.
Agregó que interpusieron la denuncia en la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) sobre la desaparición, pero al enterarse de la aparición de los tres cadáveres se presentaron a la morgue y la identificaron por unos tatuajes que tenÃa en el cuerpo.