Honduras
La matanza de 17 personas en el interior de una zapatería de la ciudad de San Pedro Sula no quedará impune.
Al menos, así se desprende de la determinación de la fiscalía de presentar requerimientos fiscales contra siete individuos que habrían participado, como autores materiales, en la matanza de los obreros.
Según lo informado anoche a EL HERALDO, cinco de los sospechosos son adultos y dos son menores de edad.
Los dos menores ya fueron capturados en sendos operativos ejecutados por grupos especializados de la Policía Nacional y están a la orden de los juzgados de la Niñez.
Según las autoridades de la fiscalía, dos de los adultos son Jesús Mauricio Santos Muñoz, conocido en el bajo mundo como "El soldier" y Dany Danilo Díaz López, alias "Scrapy".
Conocidos por sus alias
Los restantes tres sospechosos adultos de haber participado en el hecho criminal solo son conocidos por sus alias.
Uno de ellos, según lo informado a EL HERALDO, se le conoce con el alias de "El Mudo".
Según los fiscales, los requerimientos se presentaron en base a la prueba testimonial y algunas evidencias encontradas en la escena del crimen.
Con estos requerimientos lo que se busca es que los juzgados emitan las respectivas órdenes para que se proceda a la captura de los involucrados.
Tal y como lo había revelado EL HERALDO, en su edición del 8 de agosto, las autoridades investigan la conexión entre la masacre de los 17 obreros con los hechos criminales perpetrados días atrás en el barrio Las Palmas, donde murieron tres jóvenes en plena vía pública y de cuatro mujeres en una cuatería del barrio Cabañitas.
En los tres casos las autoridades asumen la participación de grupos pandilleros que operan en esa zona, denominada caliente por las autoridades.
Inclusive, las autoridades investigan si todos estos crímenes tienen conexión con la muerte violenta del jefe de investigación de Cortés, Walter Romero, quien fue atacado por presuntos pandilleros en una céntrica calle de La Lima.
En el caso de la matanza de la zapatería, las autoridades policiales no informan de un móvil claro, limitándose a afirmar que se trató de un acto criminal perpetrado por miembros de la mara 18 contra simpatizantes de la mara MS.
Según miembros de la fiscalía de San Pedro Sula, al menos tres de los jóvenes muertos habrían sido simpatizantes de la MS.
Los parientes de las víctimas han asegurado que ninguno de los jóvenes y adultos asesinados era pandillero y prueba de ello es que no tenían ni antecedentes penales ni tatuajes en sus cuerpos.
Por su parte, el dueño de la zapatería, Miguel Alas, aseguró que sus obreros no eran mareros, por lo que exigió, al igual que los parientes, que se limpien sus nombres.
La masacre
La matanza de los 17 obreros dejó al descubierto el deterioro de los valores morales y de respeto por la vida en Honduras.
13 cuerpos quedaron en la escena, mientras cuatro fallecieron rumbo o en los hospitales públicos y privados a donde fueron trasladados.
A raíz de ese crimen, el gobierno y su consejo de seguridad tomó la decisión de reforzar los operativos de seguridad ciudadana con la presencia de fuerzas militares en las principales ciudades.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad informaron anoche a EL HERALDO que las capturas de los sospechosos es cuestión de horas.