Honduras
Autoridades de la Iglesia Católica de Honduras denunciaron ayer que una empleada halló un orificio de bala en la oficina del cardenal hondureño Óscar Rodríguez, que supuestamente fue disparada por un desconocido en el transcurso del pasado lunes.
El canciller de la arquidiócesis de Tegucigalpa, Carlomagno Núñez, relató a radios locales que "la trabajadora, cuando iba hacia la oficina del Cardenal, encontró el orificio de la bala a la altura de donde él despacha", en el Palacio Arzobispal, ubicado en el centro histórico de la capital.
El cardenal no se hallaba en su despacho al momento del disparo, que no causó daño alguno, ya que el mismo lunes había salido del país, según el informe.
"Nos preocupa (lo del aparente atentado) porque han sido varias las amenazas que ha recibido (...), se han dado manifestaciones y lanzado petardos al pórtico del Arzobispado".
El canciller de la arquidiócesis de Tegucigalpa, declaró que los atentados comenzaron desde antes de los acontecimientos políticos del 28 de junio del año pasado, aunque refirió que estos se incrementaron después de esa fecha.
Núñez dijo que autoridades llegaron a investigar y "esperamos que el juez determine qué realmente pasó" y subrayó que "la Iglesia va a mantener sus posiciones en favor del orden social justo".
Inseguridad
Según Carlo Magno Núñez, el atentado se habría producido el domingo por la noche, ya que el lunes que la empleada se disponía a limpiar la oficina del Cardenal descubrió la ojiva del proyectil, la cual estaba junto a la silla de Rodríguez.
Los perjudicados manifestaron que desde el lunes en la mañana se llamó a la Policía para que realizaran la inspección del lugar y así comenzar las investigaciones del caso pero se quejaron, ya que los agentes se presentaron hasta ayer en horas del mediodía.
La oficina del cardenal Óscar Andrés Rodríguez está ubicada en la esquina opuesta al edificio donde funciona radio Católica de Honduras.
Empleados del lugar aseguraron que el disparo pudo ser realizado por un experto, ya que esta logró pasar por los balcones de hierro que protegen las ventanas de cristales del Palacio Arzobispal.
Núñez, afirmó que también se han recibido amenazas a muerte a través de mensajitos.