Honduras
Los cuerpos de inteligencia policial asestaron otro certero golpe en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto al incautar un arsenal compuesto por explosivos, armas y municiones que los miembros de la Mara 18 tenían para consumar la "operación hormiga", que consiste en una fuga masiva y una matanza de policías sin precedentes.
Granadas de fragmentación, candelas de dinamita, fulminantes con mecha, dos armas de fuego tipo revólver y una fuerte cantidad de municiones encontró la Policía en un fuerte operativo ejecutado la madrugada de ayer en el módulo de Escorpión.
En este recinto están alojados 159 mareros que purgan condenas por delitos de asesinato, narcotráfico, robo, asaltos a mano armada y asociación ilícita, entre otros, a quienes los cuerpos de inteligencia tienen en la mira por su alto grado de peligrosidad.
Gracias a las investigaciones encubiertas que realizan las unidades de inteligencia que trabajan en el reclusorio se han realizado decomisos de armas, teléfonos celulares, drogas y otros artículos de uso prohibido para los presidiarios en los diferentes módulos.
Ultima incautación
La madrugada de ayer equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), con apoyo del Comando de Operaciones Especiales (Cobra) y policías preventivos, se realizó un fuerte operativo para verificar información sobre la existencia de un fuerte armamento.
Como ocurre siempre con los integrantes de esta asociación ilícita, los policías tuvieron que utilizar almáganas y tijeras para cortar metal, ya que ellos se resistieron a abrir la puerta del módulo.
Tras desalojar a los internos, los policías procedieron a realizar un registro minucioso que terminó con el hallazgo de cuatro granadas de fabricación americana, seis fragmentos C-4, 20 candelas de emulsión 3000, seis pies de mecha corta, un cargador de pistola calibre 3.80, 14 fulminantes, 149 proyectiles, celulares y otros artefactos.
Este es el segundo decomiso fuerte de armas que realiza la Policía en menos de un mes en el principal reclusorio del país, ya que el jueves 23 de septiembre impidió el ingreso de otro arsenal que iba oculto en unos muebles viejos dirigido a los miembros de la misma mara.
"Operación hormiga"
El titular de la Dirección Nacional de Servicios Especiales Preventivos (DGSEP), comisionado Danilo Orellana, reveló el descubrimiento de un plan de fuga que tenían los pandilleros que dejaría como resultado una matanza de policías.
Ellos, dijo el oficial, tenían una gran operación de una fuga masiva, iban a eliminar a la gente que tenemos de avanzada en el "Yuri", que es una posta ubicada en el desvío al centro penitenciario.
También pensaban matar a los policías asignados a la posta de El Durazno para borrar todos los obstáculos del camino a su ansiada libertad.
Agregó que después de la gran explosión venían algunos automóviles de mareros que están afuera de la prisión a recogerlos, después de protagonizar "una gran matanza".
Confirmó que tenían los puntos ya ubicados en los que sospechaban que podía estar el arsenal, lo que les permitió el decomiso y siguen con la búsqueda. Ellos, prosiguió, le llamaban la "operación hormiga", por años han estado jalando piezas de fusil, pistolas, proyectiles, explosivos, entre otros.
Segunda fase
Orellana confió que tiene fuertes sospechas de que hay más armamento y explosivos en el interior del módulo, por lo que tienen que entrar a la segunda fase, y trasladarán a los internos a otros sitios, lo cual harán en coordinación con la Corte Suprema de Justicia.
Prosiguió que se tienen que hacer los requerimientos para que entren los ingenieros y arquitectos, más los especialistas en demoliciones y ver qué más munición y proyectiles hay adentro del módulo.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, felicitó al director general de la Policía Nacional de Honduras, José Luis Muñoz Licona; a Danilo Orellana, jefe de la DNSEP, y a los policías por la labor extraordinaria que realizan en materia de inteligencia y de prevención, con lo cual se logró desbaratar esa acción.