Honduras
Al conmemorar a su difunto padre con una vela encendida, Alberto García Gonzales jamas imaginó que perdería sus pertenencias en un incendio.
La habitación que durante muchas noches le brindo cobijo y resguardo fue reducida a cenizas luego que el incendio consumiera todo a su paso, cobijas, ropa, cajas y muebles.
El hecho ocurrió en el sector tres de la colonia 3 de Mayo al nororiente de la capital hondureña.
En la vivienda residían otras dos personas, quienes al igual que García resultaron ilesas pese a las embravecidas llamas que amenazaban con propagarse.
El fuego fue controlado por vecinos y bomberos que rápidamente acudieron a ayudar a sus amigos.
Los bomberos indicaron que a pesar de que es una costumbre ancestral encender una vela en honor a los difuntos, no deben quedar sin supervisión pues los hondureños se exponen en el mejor de los casos a perder sus pertenencias.