Honduras
Los guatemaltecos detenidos en los últimos días en la zona norte y occidental del país pueden ser testaferros de un conocido capo guatemalteco.
El domingo antepasado fueron capturados en el aeropuerto de San Pedro Sula varios guatemaltecos en posesión de 7.4 millones de dólares.
Junto a los guatemaltecos se detuvo a panameños y argentinos.
Apenas días antes se había capturado al chapín Osman Antonio Meza, supuesto propietario de una "narcofinca" en Santa Bárbara.
Los capturados en el Villeda Morales son Cindy Azucena Chavarría Hernández, Ervin Rolando Chavarría Hernández, Hugo René Chavarría y Francisca Hernández, todos miembros de la misma familia.
Las investigaciones efectuadas en el vecino país y publicadas por La Prensa Libre revelan que los guatemaltecos detenidos aparecen como propietarios de fincas de grandes extensiones, ganado, vehículos y cuentas bancarias.
"Hasta el momento hay más de 20 connacionales detenidos en ese país por este tipo de hechos, y se cree que algunos actúan como testaferros de las organizaciones delictivas", dice la nota informativa.
Las autoridades chapinas investigan si estos detenidos tienen nexos con carteles de droga en México, Colombia, Panamá y República Dominicana.
Meza fue capturado en su hacienda durante operativos simultáneos efectuados por la DLCN y Fuerzas Armadas.
Al momento de la captura se le incautaron cabezas de ganado, documentos y cuentas bancarias, en las que tenía más de 10 millones de lempiras. En el operativo también se buscó a su esposa Dina Cifuentes, pero no se dio con su paradero.
En Guatemala se sospecha que los detenidos pueden tener vinculación con Jorge Mario Paredes Córdova, alias "El Gordo" Paredes, oriundo de Zacapa, Guatemala
Este sujeto ha sido incluso vinculado, por la Comisión Internacional contra la Impunidad de Guatemala (CICIG), al asesinato de Víctor Rivera, venezolano y ex asesor del Ministerio de Gobernación, hecho ocurrido el 7 de abril de 2008.
En 2003, EUA lo acusó de introducir miles de toneladas de cocaína. Tiene aproximadamente 44 años de edad y pesa unas 330 libras. Se había ofrecido $5 millones por su captura. La policía guatemalteca investigaba si Paredes era a la vez testaferro de otro capo llamado Otto Herrera.