Honduras
Una semana que se llenó de angustia y al mismo tiempo de fe y esperanza vivió la familia del alcalde de este municipio, lo que terminó el domingo a la medianoche cuando dos de sus herederos que estaban secuestrados fueron liberados por sus captores.
La preocupación del lÃder municipal Mario MancÃa terminó luego de recibir una llamada donde le dieron las indicaciones para la liberación a unos kilómetros de su natal San José.
Los dos menores, de 15 y 16 años, caminaban rumbo a una propiedad que visitaban todos los dÃas a las 6:00 de la mañana con la idea de ordeñar dos vacas propiedad de la familia.
Mientras se acercaban al terreno, varios sujetos armados a bordo de un vehÃculo los interceptaron, le dijeron que se trataba de un secuestro y que si el alcalde colaboraba todo saldrÃa bien.
"Esto no se le desea ni al peor enemigo; cuando esos hombres llegaron solo nos dijeron que estábamos secuestrados y con mi hermano nos preocupamos, pues no sabÃamos si ellos lo hacÃan por dinero o por otra cosa", relató uno de los menores.
La voz del joven se escuchaba con una tensión que duró más de una semana, sin embargo, el heredero de MancÃa mencionó que la clave para que no les pasara algo lamentable fue la confianza en Dios que sus padres han inculcado en la familia desde hace muchos años.
La estadÃa en un lugar que no conocÃan los menores fue tranquila, según lo manifestado por ellos mismos.
Mientras la comunidad se movilizaba a recaudar fondos, la familia muy unida inició cultos y cadenas de oración que, según el alcalde Mario MancÃa, fueron la principal arma para evitar una tragedia.
Afirmó que unas horas después del rapto los captores se comunicaron con él, pero no atendió la llamada y minutos después llamaron a su esposa Karla Sánchez, quien le dijo: "tienen secuestrados a los cipotes". Tras esa noticia, MancÃa esperó otra comunicación de los secuestradores, ahà le solicitaron una cantidad de dinero que no fue revelada.
Al momento que liberaran a los muchachos, MancÃa reconoció que Dios fue quien trabajó en el caso.
"Cuando me avisaron que podÃa ir por mis hijos me dijeron que estaban en el desvÃo el Conejo, que conduce hacia La Paz, y a la medianoche salà a buscarlos, pero ellos se habÃan movido por temor y unos kilómetros adelante los vi caminando".
"Fue allà donde le dije a Dios: gracias por cumplirme las peticiones, y de inmediato nos dirigimos a la casa a orar por la liberación", expresó.
Alcaldes se solidarizan
Al conocer la noticia del secuestro, los alcaldes que forman parte de la Asociación de Municipios para la Protección del Lago de Yojoa (Amuprolago) se pusieron a disposición de MancÃa. Ayer se reunieron agradecer junto a la familia por la liberación de los herederos de los MancÃa Sánchez.