Honduras
Los operativos de decomiso de pólvora en barrios y colonias de la capital no se detienen.
En los últimos dÃas el personal Juzgado de PolicÃa Municipal ha logrado frenar en gran manera la venta clandestina de pólvora en la ciudad.
Evitar que más niños sean presa fácil de los petardos es uno de objetivos del Juzgado de PolicÃa Municipal, que hasta la fecha ha decomisado un total de 430 mil lempiras en explosivos como petardos, luces, morteros y varillas, entre otros.
Según el juez de PolicÃa Municipal, Fabricio Guillén, los operativos se intensificarán en horas de la noche, que es cuando mayormente operan quienes se dedican a elaborar y comercializar la pólvora en el municipio del Distrito Central y sus alrededores.
Solo el fin de semana se hicieron decomisos por el orden de los 50 mil lempiras en la zona de los mercados, en el sector conocido como El Chiverito.
La pólvora estaba en una de las principales bodegas de granos básicos.
Los últimos operativos han sido efectuados gracias a las denuncias interpuestas por los vecinos de los sectores donde se está quemando la pólvora.
Las denuncias pueden hacerse al 199, número de la PolicÃa Nacional.
"Los operativos se continuarán realizando de una manera sorpresiva sobre todo en las zonas de los mercados, que es uno de los lugares donde se concentra mayor número de compradores y vendedores de una manera clandestina, si nosotros como autoridades encontramos algún comerciante vendiendo pólvora, lo vamos a multar"‚ aseguró Guillén.
Las multas interpuestas a las personas que comercializan pólvora en la ciudad son por el orden de 5,000 lempiras en adelante, según lo que indica la Ordenanza Municipal.
Además, continúa la campaña de concienciación sobre el daño que causa el uso de la pólvora en las diversas plazas centrales, centros comerciales.
Según las autoridades del Juzgado de PolicÃa Municipal, los padres que permitan la manipulación a sus hijos de petardos, luces, morteros y varillas, entre otros productos de la pólvora y que los mismos sufran algún accidente, serán obligados a cumplir con trabajos comunitarios en diferentes instituciones de beneficencia, según lo estipule el juez de PolicÃa Municipal.