Honduras
Nueve niños de diversas partes de Honduras fueron ingresados en las últimas horas a la sala de Emergencia del Hospital Materno Infantil por diversas quemaduras, dos de ellos a causa de la pólvora.
El caso más grave es el del menor Lester Gerardo Salinas, de 10 años, a quien se le amputaron tres dedos la mano izquierda, afectada por la explosión de un mortero.
Salinas, proveniente de Juticalpa, Olancho (al este de Honduras), fue operado anoche y para su intervención fueron necesarias cuatro pintas de sangre.
Los otros menores que fueron remitidos a la Sala de Quemados son: Katherine Salgado Ordóñez, de 13 años, del barrio El Bosque; Keylin Emilia Herrera, de 14 años, de la colonia Abraham Lincoln y Yeimi Gabriela Alvarado, de dos años, de la colonia Aldea del Portillo.
Asimismo, Delmer Josué Rivera, de cinco años, de la colonia Desvío de La Esperanza; Iris Rodríguez, de cinco años, de la colonia Villanueva; Zoe Elizabeth Romero, de dos años, de la colonia Ciudad España y Gerardo José Ayala, de nueve años, de la colonia Santa Rosa de Copán.
El ministro de Salud de Honduras, Arturo Bendaña visitó a los menores quemados en el Hospital Materno Infantil, para conocer su condición.
Ayer fue intervenido quirúrgicamente en el hospital Escuela de la capital de Honduras, el menor de 16 años, Darwin Rolando Andino, quien sufrió quemaduras en la palma de su mano derecha al explortarle un mortero.
Mientras en San Pedro Sula, al norte de Honduras, el 24 de diciembre fueron internados en el hospital Mario Caratino Rivas, dos menores que sufrieron heridas al explotarles morteros en sus manos.